El Somu se movilizó para pedir a Pulti que “garantice el derecho a trabajar”

La concentración partió desde Edison al 1.100. Rubén Manno, dirigente del gremio de Omar Suárez calculó que participarían al menos 2 mil personas pero el número resultó más bajo. En la Comuna, entregaron un petitorio
Desde hace 50 días que lo único que se espera escuchar es una solución, un principio de acuerdo que permita, aunque a los tumbos, reactivar la industria pesquera. La expectativa ya no es sólo de los marineros y los empresarios. A esta altura del partido también es necesidad para los comerciantes, taxistas, estacioneros, imprentas, fileteros y quioscos que, ante el paro de actividades, o se han quedado sin trabajo o no han llegado a fin de mes.

Pero a contramano de toda ilusión, la medida de fuerza se sostiene, pese a que las consecuencias cada vez golpeen con mayor rigidez sobre las causas que argumentan estos dos meses de paro. En el último tiempo, las únicas novedades relativas al conflicto han guardado estricta relación con más marchas, con nuevas movilizaciones y con algún que otro corte de calle. A nadie le puede caber la duda todavía de que del puerto depende, en gran medida, el ánimo de la economía marplatense.

En este contexto, y por primera vez en todo el conflicto, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu) convocó a una movilización “de trabajadores”. La cita se pautó para este martes desde las 9.30 en la sede del gremio, en Edison al 1100. Desde allí, y junto a “todos los empleados y patrones que quieran volver a trabajar”, marcharon hasta el palacio municipal, donde intentaron conversar con el intendente Gustavo Pulti. A él le piden que “garantice el derecho a trabajar” de los ciudadanos marplatenses.

“La actividad está confirmada y de ella participarán todas las personas que se vean afectadas por el paro y que necesiten y quieran volver a laburar. Estamos hablando de que marcharemos junto a fileteros, pescadores, estibadores, comerciantes y vecinos de la zona”, apuntó Rubén Manno, secretario general del Somu Mar del Plata, en diálogo con El Atlántico en la jornada previa a la movilización.

Desde el gremio estimaban que a la marcha no asistirían menos de 2.000 personas, pero el número finalmente resultó mucho menor. Atento a esto, Manno deslizó: “Claro que sabemos que en condiciones de marchar hay más de 5.000, pero hay que ver si la gente se atreve a salir a la calle”.

En este sentido, el dirigente aclaró que la marcha tenía fines “pacíficos”. “Queremos movilizar en paz, sin inconvenientes. Nuestra idea no es otra que demostrar la necesidad de volver a abrir las puertas del puerto. De otro modo, la ciudad se cae y no reactiva”, advirtió el secretario general del sindicato de Omar Suárez.

“No exigimos más que el respeto a las leyes, a nuestra Constitución Nacional -dijo-. A grandes rasgos, eso es lo que le vamos a pedir al intendente si nos recibe y sino mediante un petitorio. De verdad que necesitamos reactivar al sector. Hay pequeños comerciantes que si no cerraron sus locales aún, están por hacerlo”, disparó Manno.

Minutos más, minutos menos, la movilización para exigir el cese del paro llegó al Municipio cerca de las 12. La intención, aunque suene redundante aclararlo, era cortar Hipólito Yrigoyen entre Luro y San Martín. Ahí se quedaron en búsqueda de ser recibidos por el intendente y fueron finalmente recepcionados por el Subsecretario de Gobierno, Martín Aiello.

Esta concentración y marcha se da en un contexto comercial muy delicado. Tal como informó este medio en su edición del domingo, las ventas sobre las calles 12 de Octubre y Magallanes bajaron hasta un 50%, poniendo en riesgo varios puestos de trabajo.

No fueron pocos los dueños de locales que definieron al momento comercial como “de crisis”. Es que según dijeron, este paro intensificó la merma que se transita a partir de marzo y hasta septiembre u octubre. Contaron que no ven dinero en efectivo, y que son pocas las ventas que se realizan con crédito.

Hasta este lunes a la tarde, los dirigentes del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape) mantenían reuniones informales con algunos empresarios del sector. La intención, como se sabe, es lograr que los armadores -de manera independiente- se comprometan a pagar a cada tripulación o un 22% retroactivo y remunerativo a marzo o un básico de $4.000, que perciban más allá de lo que se produzca arriba del barco.

Mientras esas negociaciones se suceden, los pescadores del Simape acampan frente a las terminales 2 y 3, desde el jueves a la mañana. Ese mismo día, Juan Domingo Novero, secretario general del sindicato en paro, se reunió con autoridades provinciales. Logró, según dijo, conseguir que la gestión bonaerense oficie de interlocutor entre la Nación y el gremio. Por lo pronto, no hay novedades.

PREOCUPACIÓN DE LA CGT

La Confederación General del Trabajo, mediante un comunicado de prensa, hizo llegar su preocupación por la problemática existente en el Puerto de la ciudad. “Hace más de tres meses que esta Central Obrera viene trabajando para que se solucionen los conflictos, participando en las distintas mesas de diálogo que se han conformado, no teniendo hasta el momento ninguna solución que satisfaga a los distintos sectores involucrados”, introdujeron.

Seguido, y en relación a lo dicho, aclararon: “La CGT de Mar del Plata viene acompañando la angustia de todos los trabajadores de la pesca como así también a todo el circuito productivo, comercial y laboral que se siente perjudicado por el paro; siempre apostamos al diálogo, no a la confrontación, no mezclamos las reivindicaciones de los trabajadores por defender los intereses individuales de las organizaciones sindicales”.

“Nosotros estamos muy preocupados, estando en un estado de asamblea permanente, y alarmados ya que el conflicto de público conocimiento no solo afecta a dos entidades hermanas sindicales, sino que se está perjudicando a los trabajadores de muchos gremios”, remarcaron.

Hacia el final del comunicado, desde la CGT advirtieron que no tienen interés de tomar partido por ninguna interna gremial ni empresaria. “La CGT está para defender los derechos de los trabajadores en su conjunto, pero fundamentalmente para respaldar a todas las organizaciones sindicales, en un marco de diálogo, unidad, y democracia plena”, completaron, no sin llamar a la reflexión a todos los sectores intervinientes en este conflicto.

“NOS DIERON UNA MANO”

El presidente de la Cámara de la Industria de la Pesca (Caipa), Gabriel Quercia, comentó que junto al sindicato de fileteros (Soip), al de Obreros Marítimos (Saon) y al de Empleados de Comercio (Sec) acordaron, desde mayo y hasta un mes después de finalizado el paro, abonar de manera no remunerativa el 90% de los salarios de los trabajadores y quedar exentos de realizar aportes previsionales en ese mismo período.

El 10% remunerativo se garantiza en pos de que los trabajadores puedan seguir percibiendo las asignaciones familiares, explicó Quercia. “Estamos muy agradecidos con estos sindicatos. Nos han dado una mano, porque comprenden el complejo momento que atraviesa la actividad”, refirió.

Por último, y sobre los trascendidos que indican que los empresarios habrían dejado de pagar las obras sociales a los marineros en paro, el presidente de Caipa aclaró: “Institucionalmente, no hay nada de eso. Sí sabemos que la amenaza de dejarlos sin cobertura médica vino de parte de Omar Suárez. En ese caso, es un problema intersindical”, diferenció Quercia.

Pedirán declarar la “emergencia laboral y económica”

El bloque radical presentó este martes dos proyectos para paliar las consecuencias que viene arrojando la inactividad del puerto marplatense. Distintas medidas de fuerza -que emprende el Simape- llevan acumulados más de tres meses de paro. Frente a ello, el edil Maximiliano Abad pedirá las emergencias laboral y económica, acompañadas por una serie de medidas, que lleven un poco de tranquilidad a trabajadores y comercios del sector.

De acuerdo a lo que adelantó el concejal de la UCR, se contemplará -al momento de declarar la emergencia laboral- el registro de obreros municipal que fue confeccionado en 2008. Sobre ese padrón, se pide su actualización.

Hace cuatro años, cuando el puerto local vivía una situación crítica ante el paro y las movilizaciones del sector de la industria pesquera, fue declarada la emergencia laboral. Y en uno de los artículos redactado en la ordenanza marcaba dos puntos claves que se pretenden ahora retomar: la gestión por parte del Ejecutivo ante las empresas prestadoras de servicios esenciales -como Edea, Camuzzi y Obras Sanitarias- para la suspensión de los cortes de servicio por mora en el pago, a los inscriptos en el padrón creado.

Además, se tramitarán ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación el otorgamiento de una subvención extraordinaria en concepto de ayuda escolar a los obreros incluidos en el referido padrón y peticionar ante el gobierno nacional y provincial para que declaren la emergencia laboral en el área pesquera.

Por otro lado, al sancionarse la emergencia económica, se solicitará al gobierno municipal que no se cobre la Tasa de Servicios Urbanos ni la de Publicidad y Propaganda, en todos los comercios e industrias con jurisdicción de la Vieja Usina.

La intención, según explicó brevemente Abad, es dar respuesta a los distintos sectores que están sufriendo la falta de trabajo, a partir de la paralización de los muelles de la terminal portuaria local.

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