Subterráneo: Conflictos bajo tierra

Subterráneo: Conflictos bajo tierra

Este lunes hubo dos paros de subterráneos. La Línea B paró por ocho horas y la Línea D, por dos horas. El primero fue por un conflicto con vigiladores y el segundo fue consecuencia de una agresión.

Este lunes fue un día conflictivo en dos líneas de los subterráneos porteños. A las cinco de la madrugada, los trabajadores de la Línea B, que une el Correo Central con la Estación Juan Manuel de Rosas, convocaron a un paro en solidaridad con los empleados de la empresa de seguridad MCM Global Security, según los sindicalistas, por “no cumplir con el anexo del convenio de trabajo referido a la rama subte” y por “poner en riesgo la estabilidad laboral los vigiladores”, a la vez que calificaron a la medida de fuerza como “desesperada” por la precaria situación laboral en la que habían quedado los vigiladores por la decisión del Gobierno porteño de rescindir el contrato con la empresa.

Finalmente, tras una tensa reunión realizada en la sede de la Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio de la ciudad, MCM Global Security reconoció una deuda de dos mil pesos con los trabajadores por una deuda salarial y de una suma indemnizatoria a causa del cese de tareas de la empresa como contratista de Metrovías, en tanto que finalmente el delegado de los trabajadores, Emanuel Escobar, aseguró que “vamos a pasar a ser absorbidos por Briefing, la empresa que se hará cargo de la vigilancia del subte”.

En cuanto a las circunstancias de la medida, Escobar expresó que “en tiempo récord, Sbase rescindió el contrato que tenía con MCM Global Security y nosotros quedamos atrapados en ese tipo de decisiones empresariales, en las que no tenemos obviamente ningún tipo de participación”. La medida fue levantada a las ocho horas de haberse desatado la interrupción del servicio, alrededor de las 13:00.

Para empeorar la situación, a las 16:00, al demorarse el encendido de la señal verde que otorga el paso a las formaciones, un pasajero insultó a la guarda de un tren y luego la agredió físicamente. Inmediatamente, el hombre intentó huir hacia la superficie, pero fue perseguido y atrapado por algunos compañeros de trabajo de la mujer agredida y por algunos pasajeros, que lo entregaron a la policía.

Existía un antecedente de otra reciente agresión, ocurrida el viernes último, cuando un pasajero acusó a la conductora de un tren de haber abandonado a su esposa en el andén de la estación Venezuela, de la Línea H y comenzó a golpear el vidrio del tren hasta romperlo, lesionando a la trabajadora. La repetición de ambos hechos en un lapso de tiempo tan breve motivó un nuevo paro en la Línea D, que fue levantado al cabo de una hora y media, alrededor las 18:00.

Enrique Rosito, secretario de Prensa de la Asociación de Trabajadores del Subte y Premetro justificó las medidas explicando que “tenemos que destacar que Subterráneos de Buenos Aires y Metrovías son los encargados de garantizar una adecuada seguridad para los trabajadores y, en este caso, no lo están haciendo. Por eso debimos tomar esta medida de fuerza”.

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