Subtes: Macri cede y da el primer paso para intervenir en la paritaria

La Secretaría de Trabajo porteña aceptó la notificación formal del fin de la tregua que habían firmado los gremios y Metrovías, y les sugirió a los sindicatos inscribirse en la Ciudad. La UTA suspendió la huelga que iba a iniciar el lunes.

Claudio Mardones.

Este es el último tren que sale hasta las 20 del próximo domingo, y si no hay respuestas a nuestro reclamo, seguiremos con la medida en la semana.” La advertencia retumbó a las 20:56 en todos los medios del país, y en los amplios andenes de la estación Constitución, la cabecera que eligieron los metrodelegados para comenzar con el paro de 48 horas que comenzó cuatro minutos después y que se extenderá durante todo el fin de semana. Los empleados de los subterráneos exigen la reapertura de la paritaria anual, que definirá el salario de los 5000 trabajadores de Metrovías, y reclaman que esa empresa, concesionaria de las seis líneas de subte y el Premetro, revierta la disminución de recorridos diarios y garantice el mantenimiento de los vagones, cuya ausencia pone en peligro la seguridad de los trabajadores y del millón de pasajeros que utilizan diariamente la red más antigua de todo el continente latinoamericano.

Hasta una hora antes del arranque de la huelga, el plan de lucha iba a extenderse hasta el miércoles, por la intervención de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). El gremio cegetista, duramente enfrentado con los metrodelegados desde hace una década, representa al 10% de los 5000 trabajadores de la planta de Metrovías y había anunciado un paro de 72 horas, de lunes a miércoles. Pero el anuncio quedó en la nada, porque el gremio finalmente decidió “suspender la medida para “no entorpecer” las negociaciones que se llevan adelante entre el gobierno porteño y la Casa Rosada.

La decisión de los tranviarios no es nueva, pero desató la bronca de los metrodelegados, que desde Constitución se pronunciaron a través del secretario general de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), Roberto Pianelli. “Es algo vergonzoso que levanten el paro, porque es un gremio inexistente en el subte, por eso se dan el lujo de hacer estos papelones", disparó el delegado de la línea E, que consideró el levantamiento de la medida como algo “al menos sospechoso”.

Las señales de abandono de la UTA comenzaron a circular un día antes, cuando sus voceros deslizaron la existencia de “reuniones amigables entre la Casa Rosada y el gobierno PRO”. La comuna y el Estado federal se negaron a desmentir o confirmar esas versiones, pero este diario pudo acreditar que las reuniones comenzaron el jueves y se extendieron ayer, entre Juan Pablo Piccardo, presidente de la empresa estatal porteña Subterráneos de Buenos Aires (SBASE); Guillermo Dietrich, subsecretario de Transporte de la gestión PRO; y Eduardo Sicaro, titular de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte. Según admitieron distintos funcionarios que siguen de cerca la negociación, las conversaciones fueron más allá de las tensiones por la transferencia del subte, y se concentraron en la composición del Ente Tripartito de Transporte Metropolitano, el organismo que creó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y que busca reunir al Estado Nacional, a la provincia de Buenos Aires y al gobierno PRO en una mesa de coordinación para abordar la planificación del transporte de personas en trenes, colectivos, combis y subtes.

Ese “ente” quedará bajo la órbita del Ministerio del Interior y Transporte, a cargo de Florencio Randazzo, pero hasta ahora su concreción quedó empantanada por el conflicto entre Nación y Ciudad por la transferencia del metro que comenzó a recorrer la capital argentina en 1913.

Ayer, luego de tensos pases de factura entre los representantes de las dos administraciones, ambas gestiones habrían acordado continuar con una agenda que logre destrabar la pelea por el subte, “pero que incluya todos los temas del transporte metropolitano”.

Mientras las propuestas iban y venían entre los dos vecinos de la Plaza de Mayo, los funcionarios de Mauricio Macri evidenciaron ayer el primer cambio de actitud en la negociación. La señal salió de la Subsecretaría de Trabajo del gobierno porteño, que ayer aceptó recibir la notificación del fin de la tregua que habían firmado los gremios con Metrovías. Un día antes, la misma repartición se había negado a recibir la denuncia del vencimiento, pero ayer no sólo aceptaron la presentación legal de los metrodelegados, sino que les pidieron que se acreditaran como sindicato ante el gobierno porteño. La recepción de esos documentos no resulta menor en medio de la pelea entre la Casa Rosada y el gobierno PRO, ya que significa la aceptación, por parte de la administración macrista, de las potestades de control que el alcalde aceptó el 3 de enero de este año y que luego se negó a implementar en marzo. En represalia, la jefa del Estado envió al Congreso Nacional un proyecto para transferir, por medio de una ley federal, todas las líneas de subte, el Premetro y las 33 líneas de colectivos que transitan la capital. Los diputados y senadores sancionaron la iniciativa en tiempo récord, pero desde entonces el Estado porteño se negó a reconocer su vigencia. Sin embargo, esa conducta mostró una primera variación el 21 de mayo, cuando Piccardo aceptó participar de la negociación paritaria entre los gremios y Metrovías ante el Ministerio de Trabajo. En esa oportunidad, la UTA y la AGTSyP, firmaron la paz social por dos meses a cambio de una cifra no remunerativa, retroactiva a marzo, de 900 a 1200 pesos. Para los testigos de la tirante negociación, significa la primera luz de salida, para un largo túnel de negociación, que hasta el cierre de esta edición, todavía no había encontrado un final, aunque los encuentros, estrictamente reservados, continuarán hoy y el domingo con los mismos protagonistas. Mientras tanto, los metrodelegados ya confirmaron sus intenciones de continuar el paro el próximo lunes y reclamaron la “estatización” del servicio, para quitarle la concesión a Metrovías. «

"Macri es el responsable"

El secretario de Transporte, Alejandro Ramos, afirmó ayer que el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, es el "único responsable" del paro del servicio de subterráneos, que comenzó anoche y se extenderá por lo menos tres días.

"¿Cómo le explica Macri a los usuarios y trabajadores del subte, que se ven perjudicados por este paro del servicio que tiene a él como único responsable? ¿Por qué no se hace cargo y trabaja para que estas interrupciones no sucedan?", dijo Ramos en un comunicado.

"Vamos a ver qué excusa pone Macri ahora. Él dice que no es responsable del servicio, pero presentó un proyecto en la Legislatura solicitando la compra de 120 coches para los subtes por una inversión de 216 millones de dólares”, agregó.

El expediente –que lleva las firmas de Macri, del jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta; y del ministro de Hacienda, Néstor Grindetti– ingresó al Parlamento porteño en busca de la autorización para la toma de un préstamo financiero del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social del Brasil.

En ese marco, Ramos insistió en que el gobierno de la ciudad "demuestra con sus acciones que es responsable de los subtes".

Luego indicó que "es difícil de explicar la postura del jefe de gobierno, está claro que no trabaja y no se interesa por los problemas que les causa a los vecinos de la Ciudad por no hacerse cargo del servicio". "Macri tomó medidas como la de aumentar el boleto del subte en un 127%, y que un porcentaje de lo que el gobierno de la Ciudad cobra en peajes, ABL y patente vaya destinado a los subterráneos, hechos que claramente lo hacen responsable del servicio”, concluyó el funcionario nacional.

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