El Suoem tomó el Urgencias y ahora endurece sus reclamos

El Suoem tomó el Urgencias y ahora endurece sus reclamos
Empleados exigen la renuncia del director y ayer hostigaron a funcionarios. El Ejecutivo dice que ya ofreció las soluciones que tenía a su alcance. Aseguran que 40 agentes cobrarán desde este mes.
El conflicto que desde hace dos semanas tiene funcionando a media máquina al Hospital de Urgencias (no se hacen cirugías programadas, ni se atiende en consultorios externos) terminó de agravarse ayer, al no encontrar el Suoem y la Municipalidad de Córdoba un punto de acuerdo en los cuatro ítems en discusión: deuda salarial, bajo presupuesto, falta de insumos y obras sin terminar.

Los trabajadores redoblaron la apuesta y endurecieron su postura. Tomaron pacíficamente el Hospital y dos empleados se encadenaron en la puerta y realizan huelga de hambre.

También declararon persona no grata al director del nosocomio, Mario Gianpaoletti, a quien le pidieron la renuncia y amenazaron con no dejarlo entrar más al edificio.

Los ánimos se terminaron de caldear ayer por la tarde, cuando el propio Gianpaoletti dio una conferencia de prensa en su oficina junto con el Secretario de Desarrollo Urbano, Mariano de Juan, y el subasesor letrado, Alfredo Sapp.

Los tres trataron de explicar los alcances de la oferta que realizó la Municipalidad ante los planteos del gremio. “Dimos las respuestas que podíamos dar. Las protestas no tienen ninguna justificación”, resumió Gianpaoletti.

La conferencia se salió de cauce cuando Sapp justificó su presencia en el Hospital “para resguardar el patrimonio” y verificar que no se produjeran daños.

Los empleados interpretaron esas palabras como una velada acusación de sabotaje hacia ellos, por la rotura de un inodoro que había provocado horas antes el derramamiento de líquidos cloacales cerca del quirófano.

Así, los empleados que minutos antes estaban encadenados en el acceso al Hospital, irrumpieron en la dirección y prácticamente coparon la conferencia de prensa de las autoridades.

Reiteraron que el Ejecutivo incumplió promesas de inversión, lo acusaron de abandonar a su suerte al Hospital y también le achacaron la demora en pagar la deuda salarial con los empleados.

Frente a esos planteos, Gianpaoletti admitió que hay deuda con unos 60 trabajadores porque no están completos los expedientes.

Dijo que 40 de ellos empezarán a cobrar en septiembre y que las situaciones más críticas son sólo tres o cuatro (no cobran desde principios de año), donde se registra responsabilidad concurrente de los trabajadores por no haber presentado la documentación requerida.

De Juan acotó que en Recursos Humanos hay unos seis mil expedientes por deudas salariales, y que deben ser resueltos por apenas 40 empleados

El director del Urgencias también reconoció que hay que ampliar el presupuesto para el área y que esa gestión ya está en trámite. “Es inevitable y se va a dar, porque los servicios son costos fijos que tenemos que cubrir”, dijo.

Por último, indicó que en materia de insumos ya consiguieron soluciones parenterales para los próximos 14 días y que está en marcha una licitación para hacer stock.

Los trabajadores, en tanto, volvieron a demandar al Ejecutivo respuestas urgentes para la caldera y el tablero eléctrico. Según De Juan, en ambos casos las reparaciones ya están encaminadas. Ninguna explicación convenció a los empleados.

Deuda heredada

El secretario de Desarrollo Urbano, Mariano de Juan recordó que la actual gestión municipal lleva pagados 88 millones de pesos en deuda salarial generada por el ex intendente Daniel Giacomino.

Fotonoticia. Horacio, “como preso” en el hospital

Cuarto día esperando la cirugía. Horacio Altamirano es de San Vicente y hoy será su cuarto día internado a la espera de una cirugía en el hombro.

“Estaba listo, en ayunas desde la noche anterior, y a la hora de ir al quirófano me suspendieron la operación”, dijo respecto a lo que vivió ayer. La imagen lo muestra discutiendo con los empleados del Urgencias que están encadenados.

“Estoy mal, dolorido y me siento como preso: si me voy, pierdo la cama y ahí sí que no me operan más”, dijo.

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