Los tamberos esperarán hasta octubre por mejoras

Por pedido de las bases, ayer en Rosario se reunió la Comisión Nacional de Lechería de Federación Agraria Argentina.
El encuentro que contó con más representantes de las diferentes cuencas lecheras nacionales que los que habitualmente se acercan a este tipo de sesiones, sirvió para relevar las situaciones que atraviesan los productores, sobre todo pequeños y medianos de Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y Córdoba, ante un marco concreto de baja en las liquidaciones mensuales por la materia prima.

En un comunicado surgido luego del encuentro se manifestó que “con la grave preocupación por la crítica situación que atravesamos los tamberos, que se agrava por el incremento de alquileres ante la falta de una ley de arrendamientos que diferencie entre escalas productivas, tal como propone nuestra entidad, y por el incremento de costos de producción”, se llegó a la reunión, mientras que “hace más de dos años que la industria nos paga lo mismo por litro de leche, y en las góndolas de los supermercados el consumidor abona cada vez más. Hoy es absolutamente inviable la actividad y se ha profundizado el proceso de concentración y desaparición de tambos”.

“En la reunión del 2 de agosto, en pleno conflicto tambero, el Gobierno nacional por intermedio del ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, se comprometió a realizar en un plazo de 60 días, un estudio de competitividad del sector. Este plazo se vence el próximo 30 del corriente y tenemos grandes expectativas creadas en torno a los resultados que arroje dicho trabajo”. Sin embargo, “ante la situación de quebranto de los lecheros, si no encontramos una respuesta positiva a nuestros intereses, estaremos frente a un nuevo conflicto gremial”.

Como conclusión final, se remarcó que “el Gobierno nacional es responsable de equilibrar la rentabilidad dentro de la cadena láctea, por eso instamos a que se generen las políticas públicas necesarias para apuntalar a los pequeños y medianos productores. En este sentido, esperamos que el subsecretario de Lechería de la Nación, Arturo Videla, tome debida nota del actual estado de los genuinos tamberos y resuelva nuestros problemas dentro de los plazos convenidos”.

SIEMPRE

ESPERANDO

Algo que define a los tamberos es la paciencia. Quizá sea la adaptación a disponerse a los tiempos de la naturaleza lo que los dote de semejante circunstancia. Un sector manso, que cobra lo mismo hace más de un año y medio, que sufre como todos los sectores a la inflación que ronda el 25 por ciento anual, está hoy más afectado que antes del clímax del conflicto en el inicio de agosto.

En julio se había conseguido frenar para muchos la baja en el pago por litro de cinco centavos, pero eso ya es historia, porque todas las industrias rondan los dos centavos de baja y prometen más ajustes, teniendo en cuenta la estacionalidad, el sobrestock y tantas cuestiones más que hacen que cada primavera llegue lógicamente con menos precio, sobre todo con las buenas pasturas que las lluvias están generando.

Pero esa espera parece eterna. El 14 de julio este diario publicaba que el Ministerio de Agricultura pedía “diez días para resolver el conflicto tambero”, en lo que iba a ser una generación de encuentros con las partes.

Claro que eso no se cumplió, se estiró unos días más, asamblea mediante en Nuevo Torino, que terminó en las acciones más fuertes con derramamiento de leche hace ya casi dos meses.

Como la nota de FAA lo indica; y tal como también lo expresara la Mesa Nacional de Productores de Leche hace dos semanas, los plazos comprometidos por el Gobierno ahora se deben respetar; y los funcionarios deben cumplir con su deber de gestionar soluciones, de rearmar el reparto dentro de la cadena comercial, que es la primera medida que podría sacar de la desesperación a muchos productores.

El viernes estuvo en Humberto I, Videla, sin aviso abierto de su presencia, sólo restringida a asociados a Meprolsafe y de manera urgente hechas las invitaciones, el día antes; y por supuesto sin reunirse con los dirigentes zonales de la MNPL. Allí junto a Roberto Socín presentaron lineamientos de una Ley de Lechería que todas las entidades desconocen, que por supuesto se intentará hacer sin consenso, como había sucedido hace casi tres años.

Parece que la gestión siempre debiera ser en contra del diálogo, de la puesta en común. Lamentablemente, por esa actitud hoy el sector, en la cadena ampliada, está en las condiciones vigentes.

RECLAMOS

Daniel Oggero, tambero y director del Distrito XII de FAA, estuvo ayer en Rosario donde se entendió que “estamos muy mal, peor que antes del conflicto”.

“Le terminamos dando 60 días al Gobierno, de los 45 que habían dicho para que tomen medidas que mejoren los precios, pero si no cumplen, después de los primeros diez días de octubre habrá manifestaciones”. Además de la voluntad de los federados de llegar a la protesta, hay coincidencias con lo definido por la Mesa Nacional el pasado 5 de este mes.

Lo que Oggero remarcó, tal como lo hicieran desde la MNPL, es que antes de las medidas de fuerza, en caso de no conseguirse respuestas, se organizaría una, e incluso dos asambleas nacionales donde los productores definan cómo será la modalidad de reclamo, en un marco que no favorece, ni siquiera a las industrias.

A LA BOLSA

Como sucediera ante la MNPL, representantes de la Bolsa de Comercio de Rosario hicieron una presentación en la reunión de ayer, sobre los alcances de lo que sería la cotización de la leche en este espacio reconocido, tanto para granos, como para ganado. Desde FAA se manifestó la voluntad de avanzar lo más rápido posible, e incluso ya se gestionó un encuentro con Agricultores Federados Argentinos, en los próximos días, para entender las formas de organización que pueden llevar a una pronta organización de productores para lograr encaminar la venta de la materia prima de esta manera, basándose en los estatutos que regulan a esa entidad, para poder así acortar las tramitaciones.

Hoy por hoy los tamberos entienden que salir a vender a mayores volúmenes puede permitirles mejorar la competitividad en el mercado.

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