Los taxistas no adhirieron a la idea oficial de usar una tarjeta para evitar la inseguridad

"La inseguridad de los choferes no es un negocio", señaló Alberto Osam, el titular del Sindicato que los agrupa, en coincidencia con la oposición de los propietarios de este tipo de autos. El ministro de Seguridad insistió con la iniciativa.
“La seguridad de los choferes no es un negocio”, expresó categóricamente Alberto Osam, del Sindicato de Trabajadores de Taxis, ante la propuesta del Ministerio de Seguridad de evaluar la posibilidad de implementar una tarjeta magnética para abonar los viajes y que los taxistas se muevan sin dinero.

Desde la Asociación de Propietarios de Taxis aseguraron que ellos no fueron invitados a la reunión que los choferes mantuvieron con las autoridades de Seguridad el martes por la tarde y confiaron que la propuesta es inviable. Sin embargo, desde el Gobierno contraatacaron y el propio ministro Carlos Aranda dijo que “esto plantea más beneficios que perjuicios y un blanqueo de la actividad”.

Pasando en limpio. El gremio de los trabajadores del volante y los responsables de Seguridad de la provincia se reunieron para analizar diferentes medidas que apunten a tratar de evitar que los taxistas resulten víctimas de robos. Durante la charla se propusieron diferentes alternativas, algunas que tienen que ver con evitar el manejo de plata por parte de los choferes y otras con ajustar medidas preventivas que desarrolla la fuerza policial.

Así surgió como proyecto la implementación de una tarjeta magnética, similar a la SUBE (se usa en Buenos Aires), que tendría la posibilidad de ser cargada en diferentes puntos y a través de un posnet electrónico se cobraría la tarifa correspondiente.

Osam dijo a UNO que la propuesta los tomó por sorpresa ya que si bien el sindicato iba a tratar los temas de seguridad, no estaban al tanto del tema tarjeta. “No nos interesa colocar tal sistema. Hemos aceptado todos los métodos que nos han propuesto y no nos ha dado resultado ninguno. Lo que necesitamos es una decisión política que le ponga fin a la inseguridad. Somos alrededor de 2.500 choferes que estamos pidiendo esto. La seguridad no es un negocio y esto ni lo vamos a tratar con los compañeros. Sólo sabemos que Luis Romero (de la unión de choferes de taxis, remises, autos de alquiler y transporte escolar) es el único que se ha manifestado a favor”, comentó el presidente del sindicato.

Los asaltos a los taxistas son moneda corriente en la provincia y los choferes aseguran que están cansado de reclamar al Estado mayor seguridad y que las respuestas siempre son utilizar sistemas que a la larga tiene eficacia cero.

Por su lado, Fernando Sáez, presidente de la Asociación de Propietarios de Taxis, detalló que ellos no están de acuerdo con implementar una tarjeta magnética ni de crédito ni débito porque el chofer vive de la recaudación diaria (se lleva el 30%) y porque los clientes son eventuales. Además de que sería una complicación para los turistas.

Por su lado, este diario consultó ayer al mediodía a varios de los usuarios que hacían fila en distintas esquinas de la ciudad sobre la posibilidad de empezar a pagar con tarjeta magnética los viajes y todos se mostraron a favor de la misma por simple solidaridad con los trabajadores.

En el encuentro de los choferes y las autoridades también se trató el tema de los controles de puesto fijos que realiza la policía en diferentes puntos del Gran Mendoza. En este sentido los taxistas solicitaron que las revisiones sean más estrictas sobre los pasajeros. En tanto, desde el ministerio se sugirió que los vehículos de alquiler hagan un paso obligado por los mismos. A su vez se dejó ver la necesidad de sumar otros controles policiales en San Martín, ya que sólo hay uno en la terminal de ómnibus.

También se planteó la posibilidad de colocar en cada coche la identificación del chofer de turno con su foto, para que el pasajero pueda saber quién es el

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