Tensión y una denuncia penal por fraude, en un nuevo capítulo del conflicto con la firma Filardi

Choferes que quedaron sin trabajo descubrieron que la empresa, en quiebra desde abril, sigue operando en un nuevo galpón. Cinco empleados reclaman sus indemnizaciones y los aportes adeudados. El gremio de los camioneros analiza presentar una denuncia penal por fraude.
Cinco choferes que habían quedado en la calle tras la declaración de la quiebra por parte de la empresa Filardi se presentaron ayer en Beiró 1050, en el nuevo galpón desde el cual el transporte continuaría prestando servicios bajo otra denominación social.

Integrantes del Sindicato de Choferes de Camiones se acercaron para respaldar a los trabajadores y solicitaron una inspección por parte de la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo bonaerense, en la que se dejó asentado que la firma seguiría operando pese a haber solicitado la quiebra.

En los primeros instantes se vivieron momentos de gran tensión, debido a que cinco empleados que conservan sus puestos de empleo y el titular de la firma se enfrentaron con los manifestantes. Incluso, hubo forcejeos y empujones, y Daniel Filardi cayó pesadamente al piso en esos momentos de acaloradas discusiones.

Hasta el lugar llegaron varios patrulleros y un nutrido grupo de policías permaneció en el acceso al galpón hasta que los inspectores –uno de ellos admitió que es sobrino de Daniel Filardi- terminaron de relevar la papelería y la situación de los empleados.

“Está mal

asesorado”

En diálogo con El Eco de Tandil, el secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones, Néstor Güimil, adelantó que ahora aguardan que el Ministerio de Trabajo notifique a Daniel Filardi y lo convoque a una audiencia para analizar la situación de los cinco trabajadores que quedaron sin empleo.

“Observamos y hemos sacado la conclusión de que sigue trabajando Filardi a pesar de la quiebra. Tenemos comprobantes de que estaba trabajando y los presentaremos en el momento en que nos citen a audiencia”, advirtió.

Durante la inspección, se controlaron las medidas de seguridad e higiene del nuevo depósito de la firma y se llevó adelante un relevamiento de los trabajadores activos más los que quedaron en la calle.

Anoche, Güimil anunció que “se hará una denuncia penal por fraude, porque la maniobra que está haciendo ahora es un fraude. Se decretó una quiebra que salió notificada en los medios el 24 de abril y hoy nos encontramos que está trabajando, con facturas de transporte Filardi como razón social”.

Sumada a la presentación que realizará el gremio, los cinco trabajadores se asesoran con un abogado para reclamar los aportes de jubilación y obra social que el empleador no efectuó.

Para el secretario adjunto del sindicato, el propietario “está mal asesorado lamentablemente, y esto se complicó más porque una vez que hay una quiebra no puede estar trabajando y hoy hemos comprobado con documentación que transporte Filardi sigue trabajando. La verdad es que es un fraude”. *

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La situación de los cinco

empleados es “desesperante”

Mario Basic, uno de los cinco empleados que quedó sin trabajo, relató que tras el conflicto de 2010 “seguimos trabajando un año más, pedimos que se respete el convenio, que nos pague por mes lo que corresponde y nunca nos pagó, siempre en cómodas cuotas nos pagaba”.

Todo se agravó el 7 de mayo pasado, cuando cerró la empresa a raíz de la quiebra. “Nos dijo que después nos iba a decir dónde teníamos que seguir trabajando. No tuvimos más notificación de él para nada, quedamos sin un peso, todos en la calle. Nos quedaron tres meses de sueldo adentro”, indicó.

En Filardi trabajaba un total de diez empleados, todos con más de ocho años de antigüedad.

Basic manifestó que ayer “nos enteramos que esta persona abrió un depósito a nombre de Filardi y sigue trabajando mientras nosotros quedamos en la calle, sin notificación de nada”.

Los trabajadores exigen que les paguen lo adeudado “porque es una situación desesperante la nuestra”. Los cinco tienen familias, hijos pequeños y alquilan, por lo que agradecieron la asistencia de la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio y que la atención que les sigue brindando la obra social del sindicato.*

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Un año y medio

de incertidumbre

El conflicto en la firma Filardi había estallado en septiembre de 2010, cuando el gremio decidió bloquear el acceso al transporte Filardi, ubicado en Franklin 1550, en reclamo del pago de salarios adeudados, aportes jubilatorios atrasados y a la obra social.

Días más tarde, los trabajadores ampliaron la medida de protesta a otras tres empresas a las que consideraron responsables subsidiarias de la situación, por ser clientes de la firma.

En su momento más duro, el reclamo contó con el apoyo del sindicato a nivel nacional, con amenazas de bloquear todos los accesos a Tandil. Fue Pablo Moyano quien encabezó las negociaciones para intentar destrabar el conflicto, en las que participaron el Municipio y Apymet.

En octubre de 2010 el presidente de Apymet Omar Farah ofreció el apoyo institucional para garantizar que la empresa se ponga al día con lo adeudado y se destrabó el conflicto.

Sin embargo, las dificultades continuaron y en abril de este año se decretó la quiebra con el embargo de los bienes por parte de la Justicia, medida que se cumplió este mes.

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