La CGT le da más tiempo al Gobierno y patea el paro a la espera de respuestas

La CGT le da más tiempo al Gobierno y patea el paro a la espera de respuestas

La central privilegia mantener el diálogo con el Ejecutivo, pero alerta que si en la primera quincena de octubre no hay soluciones, avanzarán con la medida de fuerza

A pesar de la creciente presión interna por avanzar en el terreno de la confrontación ante la falta de respuestas del Gobierno a sus principales reclamos, la CGT mantendrá en suspenso por ahora la definición del primer paro general contra la administración de Mauricio Macri. Así, el Confederal que sesionará hoy en la sede cegetista de Azopardo 802 resolverá facultar a la conducción de la central a disponer las medidas de fuerza en el momento que considere oportuno, pero no fijará fecha de una eventual protesta.

Esa posición supone una decisión de la entidad de privilegiar los canales de diálogo abiertos con el Ejecutivo, en la apuesta de conseguir respuestas concretas respecto a sus pedidos para exceptuar el medio aguinaldo de Ganancias, lograr un ayuda para jubilados y beneficiarios de planes sociales e implementar un bono de fin de año para compensar el deterioro del poder adquisitivo producto de la inflación. "Si anunciamos la fecha del paro se termina la negociación. Tenemos que esperar la respuesta del Gobierno y si no conforma, entonces si podemos disponer una medida", explicó ayer un importante referente de la cúpula cegetista.

Sin embargo, el plazo de espera que se trazó la conducción sindical no será eterno: la primera quincena de octubre. Sospechan que la reunión del jueves próximo con el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, y más aún un posible encuentro con el presidente Macri en la misma semana, serán una instancia clave para definir sus próximos pasos. "La última palabra es de Macri, él decide", apuntó otro sindicalista.

Atento a esos gestos de la cúpula sindical, el Gobierno buscó ayer mostrar su permeabilidad al diálogo y, a través del Ministerio de Trabajo, otorgó la certificación provisoria de autoridades que reclamaba e triunvirato integrado por Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña. En paralelo, además, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, apuntó la disposición presidencial de recibir próximamente a la conducción cegetista. "Es algo que no le vemos ningún problema", remarcó el funcionario.

Si bien mayoritaria, la posición dialoguista de la central no es unánime. Diversos sectores rechazan darle más tiempo al Gobierno y presionan por definir cuanto antes una medida de fuerza. "Te escuchan, anotan, pero no te dan respuesta. Es momento de decir basta de palabreríos y de reuniones", se quejó ante El Cronista el número dos de Camioneros y secretario gremial de la CGT, Pablo Moyano. El dirigente cerró ayer filas con el titular de La Bancaria, Sergio Palazzo, y llevarán juntos al Confederal de hoy el reclamo para que se convoque a un paro general de 24 horas durante octubre.

"Va a ser en octubre seguro, no se puede esperar más", insistió Pablo Moyano. Coincidió Palazzo en la fecha y justificó el malestar sindical en que "el Gobierno no respetó las demandas por la reapertura de las paritarias, la derogación del impuesto a las Ganancias, el freno a los despidos y la reactivación de la industria nacional".

Más contemplativo, el titular de la UTA, Roberto Fernández, remarcó que en las negociaciones que el triunvirato cegetista lleva adelante con los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Producción, Francisco Cabrera, además del coordinador de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana, se está buscando "la manera de que el Gobierno solucione las cosas". No obstante, alertó que si las respuestas no aparecen en el corto plazo "el paro va a venir".

A su vez, Acuña –uno de los miembros del trío de conducción de la central obrera– enfatizó que la dirigencia sindical "no quiere un paro por el paro mismo" y que su objetivo es "conseguir respuestas concretas a los reclamos más urgentes de los trabajadores, los jubilados y los sectores más golpeados por la crisis".

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