La CGT tiene un plan para negociar sin afectar a CFK

La CGT tiene un plan para negociar sin afectar a CFK
Acordaron paritaria anual, porcentaje “responsable” pero con cláusulas que permitan rever aumentos y lograr subas por “debajo de la mesa”.
La CGT oficial terminó de delinear cómo serán las paritarias de este año, en medio de la incertidumbre que generó la devalución de enero y la escalada inflacionaria. En ese marco, la central obrera no pudo hacer oídos sordos a la primera paritaria que complica un año de por si agitado para el Gobierno y la economía, y pidió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por el reclamo de los sindicatos docentes.

Este año, es la primera vez en la era K que la CGT se mete en la paritaria docente. La delegación que visitó la Quinta de Olivos le trasmitió el reclamo de los cuatro gremios docentes que integran el Consejo Directivo a la mandataria, confiaron a PERFIL en la central obrera. Además, el jueves, la cúpula cegetista se comprometió a interceder ante el Gobierno para que los maestros lleguen a un acuerdo. La paritaria docente dejará una huella porque significará el primer porcentaje salarial acordado del año.

La intermediación de la CGT es un hecho inédito en 11 años, reflejo de que la central obrera intenta contener las consecuencias del primer conflicto salarial del año. Ayer, las dos CGT de Córdoba unidas marcharon por salarios con el aval de la central de Caló.

La estrategia gremial es enviar un mensaje que baje las expectativas y evitar lo que definen como “ser responsables de un rodrigazo”. Habrá que negociar en silencio. “Muchos gremios van a ir por el 30 por ciento y está bien si su actividad lo puede bancar”, dijo a este medio uno de los dirigentes luego de la reunión del jueves, en la que el Consejo Directivo de la CGT analizó durante más de cuatro horas la estrategia paritaria.

Cuando Cristina dijo que el Gobierno no impondría techo a las paritarias pero que los gremialistas saben que deben ser “responsables” les abrió el camino a una estrategia: las actividades que tengan margen para pasar el 25 ó 28 % de aumento, anunciará a los medios que acordó un porcentaje “responsable”. Pero en la negociación real con los empresarios habrá margen para adicionar sumas fijas, beneficios, viáticos, entre otras herramientas que abulten los aumentos sin que se refleje en el porcentaje.

Tras dos reuniones con Cristina y otros dos encuentros propios, la CGT oficial delineó las reglas que regirán las paritarias de este año: serán anuales -como necesita CFK-, pero se podrán establecer cláusulas gatillo para reabrir la negociación en caso de una disparada inflacionaria. De hecho, la mayoría evalúa cubrirse las espaldas con esa técnica.

La CGT descarta ahora atrasar las paritarias del primer trimestre para ver cómo evoluciona la situación económica. Se descartó también imponer una suma fija como adelanto de futuros aumentos para apalear la depreciación del salario hasta el cierre de paritarias, confirmaron fuentes gremiales.

Docentes. En la reunión del martes, la comitiva cegetista, integrada por Antonio Caló (metalúrgicos de la UOM), Omar Viviani (taxistas), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Ricardo Pignanelli (mecánicos de Smata) llevó entre sus reclamos dos situaciones que afectan a gremios de su central: docentes y la situación del Hospital Español, sumido en una crisis que lo deja al borde del cierre si el PAMI no asume su administración.

El martes, la Presidenta le contestó a los dirigentes que había que “sentarse a discutir” con los docentes. No cerró la puerta a que la oferta del Gobierno, de alrededor de 23 puntos, pueda mejorar, contó una fuente de la CGT a PERFIL. Sin embargo, el mismo dirigente señaló que “esa mejora no va a pasar de 2 ó 3 puntos más”, lo que la deja lejos de las expectativas docentes. Otra alternativa es subir unos puntos de aumento y agregar una suma fija remunerativa.

A la Presidenta le preocupa sobre todo lo que refleja la negociación salarial sobre la situación económica y la inflación en los medios. Puso un cepo informativo a los sindicalistas. Les pidió no hablar por los medios de porcentajes de aumento salarial ni de la suba de precios. Por eso, Caló pasó de decir que “a la gente no le alcanza para comer” a repetir el discurso presidencial de un intento de “golpe económico” al Gobierno. De hecho, esa frase fue una de las protagonistas de la última reunión en la Quinta de Olivos, contó uno de los miembros de la comitiva.

El ministro de Economía salió ayer a remarcar el mensaje presidencial a los sindicalistas. Se dirigió a quienes “marcan la cancha” e “incitan” a sus trabajadores a pedir incrementos “elevadísimos” en paritarias. Los maestros hablan de 62 %.

Kicillof evaluó que en enero pasó “algo deliberado, que fue una campaña orquestada y preparada”, que desembocó en el aumento de los precios, por lo que señaló que “cuando esta campaña se pinche” van a “tener una discusión seria” con los gremios, aseguró en radio Del Plata.

Por desmentida papal, quedó en el aire viaje al Vaticano

El Gobierno estaba invitado a la audiencia que gestionaron la CGT, la UIA y la OIT para visitar al Papa, como contó PERFIL el domingo. Es más: el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, fue informado que debía viajar a Roma con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para sumarse a la invitación a Francisco para que inaugure la asamblea de la OIT a mediados de año. Así lo confirmaron a PERFIL fuentes sindicales, empresariales y de la Cancillería.

Este diario informó de la picardía de intentar mostrar al Papa como garante de un “pacto social” entre Gobierno, UIA y CGT oficial para que las paritarias no generen una escalada inflacionaria.

El encuentro con el Papa fue a pedido de Guy Ryder, titular de la OIT (al que luego se sumó el Gobierno) y gestionado por el cura Carlos Accaputo, de la Pastoral Social. Luego de la desmentida papal, el encuentro quedó en confirmarse.

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