Toma cada vez más fuerza el primer paro general en el año electoral

Toma cada vez más fuerza el primer paro general en el año electoral

Los gremios del transporte confirman la huelga del martes 31. Se sumó la UTA y adhiere Moyano. Es contra Ganancias

Debido a su negativa a atenuar el impacto del impuesto a las Ganancias, que afecta a más de dos millones de trabajadores con salarios altos y medios, el Gobierno afrontará el próximo martes un paro sindical de proporciones, el primero del año electoral. La medida de fuerza afectará a los medios de transporte públicos, la actividad bancaria y la recolección de residuos, entre otros servicios cuya parálisis trastornará a millones de personas en todo el país.

Los alcances de la medida de fuerza en los servicios

La ratificación del paro -al que se sumó la UTA, de postura oscilante entre los gremios oficialistas y opositores al kirchnerismo- se concretó ayer tras una reunión plenaria de los sindicatos del transporte, en el barrio porteño de Congreso. “El nuestro es un planteo político. No queremos ser nosotros los que pongamos todo el recurso. Por lo tanto, la resolución del conflicto es política”, sentenció Juan Carlos Schmid, jefe del gremio de Dragado y Balizamiento.

De esa manera, Schmid puso en palabras diplomáticas lo que luego bajó al llano Omar Maturano, quien lidera el sindicato La Fraternidad: “Esperemos que si el Gobierno reacciona, que no nos convoque solamente a tomar un café”, ironizó el secretario general de los maquinistas de trenes, cuya adhesión al paro anticipa que el próximo martes no funcionarán los ferrocarriles, en especial los que unen la capital federal con el Gran Buenos Aires y nuestra ciudad.

MENSAJE A LA PRESIDENTA

En una conferencia de prensa de la que participó EL DIA, Maturano detalló el impacto del impuesto a las Ganancias sobre el sector del transporte: “El 80 por ciento de los trabajadores paga el gravamen”, precisó. En la misma línea, calculó que con los aumentos salariales calculados en la próxima paritarias, entre el 7 y el 9% del sueldo “se lo va a llevar” este tributo, que los sindicalistas calificaron como una rémora de la última dictadura militar.

“Nosotros venimos batallando contra el sistema tributario argentino, que es hijo de la dictadura”, remarcó Schmid y afirmó también que si el Gobierno amaga ahora con hacer un proyecto de ley para quitar Ganancias cuando la presidenta Cristina Kirchner ya no esté en la Casa Rosada, “que lo haga pero que este año no le cobre a nadie” ese tributo, que perjudica a los trabajadores de todos los rubros que perciben un salario de 16.000 pesos en adelante.

Schmid envió además un mensaje directo a la Presidenta: “Tiene que haber una voluntad del Ejecutivo de largar la lapicera”, sostuvo como una forma de ratificar lo que aseguraron tanto el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, como el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en el sentido de que la decisión de modificar la escala de Ganancias depende exclusivamente de Cristina Kirchner. Aunque la mandataria ya dio muestras de que no piensa adoptar esa resolución.

De hecho, hace dos semanas justificó su postura en un acto en la Casa Rosada, al asegurar que el mantenimiento de los planes sociales se debe a la recaudación de impuestos, incluido Ganancias. “Aún cuando fue una reunión en buenos términos, no significó una alternativa para nosotros”, aseguró Schmid sobre el encuentro con Aníbal Fernández, que les posibilitó recuperar el diálogo con el Gobierno pero no les ofreció una salida al conflicto declarado.

La misma postura sostuvo el secretario general de la UTA, Roberto Fernández, quien no participó de la conferencia pero había anticipado su adhesión más temprano. “Siempre uno busca soluciones y nunca es tarde para llegar a un entendimiento. Acá no se trata de desafiar al Gobierno, porque lo votamos los trabajadores y a fin de año cumple su mandato”, advirtió el titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), menos combativo con el kirchnerismo.

De todos modos, Fernández aclaró que pasaron 40 días desde que se anunció el paro para el 31 de marzo, un plazo que la Casa Rosada no aprovechó para desactivarlo.

A su vez, la CGT Azopardo que conduce Moyano confirmó su adhesión a la medida de fuerza. En rigor, los gremios de Camioneros y de Portuarios se encuentran dentro del núcleo duro de los convocantes a la huelga e integran, además, la mesa directiva de la central opositora.

SUMAR MAS GREMIOS

Aunque la expectativa de los gremios del transporte es ampliar la adhesión a la medida de fuerza y sumar a la CGT de Luis Barrionuevo y a la CTA de Pablo Micheli, dos centrales abiertamente enfrentadas con la administración kirchnerista. Además, los convocantes al paro del próximo martes anticiparon que se plegarían los empleados bancarios.

“No nos van a acompañar algunos dirigentes, pero sí los trabajadores. Será un paro total”, dijo Maturano.

A 11 pesos

Roberto Fernández, de la UTA, justificó la adhesión al paro del martes porque “el 90 por ciento de los choferes paga el impuesto a las Ganancias”. Pero reconoció que sin los subsidios del Gobierno, el boleto del colectivo “tendría que estar como mínimo en 11 pesos”

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