Toman el municipio de Brandsen: “No despiden ñoquis, despiden trabajadores”, aseguran desde ATE

Toman el municipio de Brandsen: “No despiden ñoquis, despiden trabajadores”, aseguran desde ATE

Ayer se vivieron horas de tensión en el palacio municipal de Brandsen. Por el despido de trabajadores se realizó una toma pacífica del edificio. En horas del mediodía hubo una respuesta por parte de las autoridades y la situación se normalizó. Alberto González, secretario de Organización de ATE bonaerense, dialogó con REALPOLITIK para explicar los motivos de la protesta, el pedido que el gremio acompaña y la negociación a la que se llegó con el ejecutivo comunal macrista, Daniel Cappelletti.

RP.- ¿Cómo se va gestando esta situación?

Se va gestando por los compañeros de la seccional de Brandsen, donde el ejecutivo comunal había despedido a dieciséis compañeros. En realidad eran veinte pero se reincorporaron cuatro, quedaban dieciséis trabajadores despedidos. Tras varios intentos de resolverlo a través del diálogo nos vimos obligados a tomar una medida. Fuimos ayer al distrito donde compañeros de otras seccionales y los trabajadores despedidos realizamos una permanencia pacífica en el palacio municipal que derivó en una reunión con el ejecutivo.

Allí surge una propuesta que empieza a resolver en gran medida el conflicto, tiene que ver con reincorporar a tres compañeros varones, tres compañeras mujeres y abrir una mesa de diálogo para discutir la situación de los distintos compañeros despedidos. La asamblea aceptó la propuesta, firmamos un acta con el ejecutivo pero la lucha no termina acá. Nosotros por lo general agotamos la vía del diálogo y después tomamos acciones. Se trata de la reincorporación de seis compañeros, la reapertura de una mesa de diálogo, con lo cual creemos que el saldo en término de la actividad que desarrollamos acá es positivo. Esperemos en el transcurso de estos días poder resolver la situación de los otros compañeros despedidos.

RP.- ¿Estos compañeros estaban trabajando por contrato o son planta permanente?

Los trabajadores despedidos son compañeros temporarios, de planta transitoria, pero con un antigüedad en algunos casos de cuatro años, tres años, compañeros con bastante antigüedad y de distintos sectores que cumplían funciones en Desarrollo Social, administrativos del palacio que prestaban servicio en el Cementerio y compañeros de servicios que estaban trabajando en la recolección o en las plazas. En realidad no es que ellos despiden ñoquis sino que están despidiendo trabajadores que prestaban actualmente su servicio. La justificación del ejecutivo es que se debe a un replanteo funcional de la municipalidad. Por eso estamos reclamando la plena vigencia de los contratos laborales de nuestros compañeros.

RP.- ¿La toma pacífica continúa?

La asamblea resolvió levantar la medida, aceptar la propuesta. Se van a reincorporar dieciséis compañeros y mañana mismo iniciamos una mesa de diálogo con el ejecutivo donde nuestras expectativas están dadas en poder reincorporar al resto de los compañeros despedidos a sus puestos de trabajo. Esperemos poder resolverlo porque si no es así y terminarán los espacios de negociaciones, resolveremos las medidas de acciones que correspondan en función de lograr ese objetivo. Insisto en esto, son compañeros, trabajadores que prestaban servicio y el ejecutivo en un replanteo de la municipalidad lo va a definir.

RP.- ¿En algún momento los intentaron reprimir?

No, en realidad había mucha presencia policial, infantería, pero intervino en función de ayudar al esquema de negociación. No ha habido ni provocación ni nada, había mucha presencia policial pero se desarrolló una manifestación pacífica.

RP.- ¿Se puede comparar esta situación con lo que sucedió en La Plata?

En realidad se establece una comparación en función de una sintonía de recortar o de ajustar sobre los trabajadores. Con distintas maniobras y estilo pero en definitiva terminan ajustando sobre los trabajadores. Acá había dieciséis trabajadores y detrás de ellos hay responsabilidades y hay familias. Verdaderamente es una vergüenza que la primera variable de ajuste, en sintonía con lo que sucedió en La Plata y en varios municipios bonaerenses, somos los trabajadores.

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