Con los trabajadores en alerta

Con los trabajadores en alerta
La empresa del grupo Clarín que se compró la tradicional librería rosarina, les pidió a los trabajadores que formalicen su renuncia ante la antigua empresa. El sindicato de Comercio frenó la maniobra y dijo que el trámite no era necesario.

Cúspide, empresa propiedad del Grupo Clarín que se quedó con la histórica librería rosarina Ross, intentó exhortar a los trabajadores del negocio "a que enviaran sus telegramas de renuncia" una vez que, como se les informó, se les reconocieran diversas condiciones laborales. Rápidamente intervino el gremio Empleados de Comercio, que impidió la artimaña e instó a la planta a no firmar nada hasta el miércoles, momento en el cual las partes intervinientes tendrán una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia. "Los trabajadores ahora están un poco más tranquilos, pero estamos en alerta para ver qué pasa, que no haya una maniobra dando vuelta", explicó a Rosario/12 Juan Gómez, secretario gremial del sindicato.

La intranquilidad ganó el sentir de los empleados de Ross a fines del año pasado. Los titulares de la emblemática librería impulsaron un procedimiento de crisis ante el Ministerio a raíz de un supuesto robo de la base de datos por "un ataque informático". Pero el gremio dio otra versión, adujo que la propietaria, Silvina Ross, presentó una "referencia genérica" a suspensiones y despidos, con un pago de indemnización menguada. En el medio, y sin información a los trabajadores, se estaba gestando el proceso de cesión a manos de Cúspide, propiedad del Grupo Clarín desde fines de 2011. En su momento, Clarín pagó 2,8 millones de dólares y 3,7 millones de pesos para quedarse con el 65,46 por ciento del capital social y votos de Cúspide Libros.

El desembarco de Cúspide en el edificio de Peatonal Córdoba 1347 se venía dando en el plano jerárquico y formal (Cúspide comenzó a realizar el inventario de mercadería hace dos semanas), pero los empleados, apoderados de "una preocupación muy grande" ante la andanada de versiones y rumores, recién recibieron información certera el día viernes, cuando abogados de Cúspide les entregaron una nota a cada uno de los casi 30 integrantes del personal. En el escrito "les respetaban la antigüedad pero querían que al día siguiente enviaran el telegrama de renuncia". Empleados de Comercio se opuso y se presentó en la librería y lograr que no se rubrique nada hasta el día miércoles.

"Fue una sugerencia de los abogados de la empresa Cúspide, de que estaba todo bien. Nosotros les dijimos que no, que toda la argumentación que se deba firmar se tiene que hacer en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Provincia donde está el expediente. Ellos están dispuestos a respetar las condiciones de trabajo, pero eso se hace en otro ámbito. Los trabajadores no deben renunciar a la otra empresa", explicó Gómez. En efecto, la figura que se utilizará es la de "cesión de empresa", por la cual -afirman desde Empleados- no es necesario romper el contrato laboral que une actualmente a Ross con los trabajadores. "El trámite es online, de baja a Ross y alta a Cúspide", añadió el secretario gremial.

Pasado mañana, en la audiencia, se encontrarán el delegado gremial de los trabajadores, apoderados de Cúspide y también de Ross, parte que no asistió al encuentro anterior. Trabajo procurará concentrar un acuerdo y "si todo está bien definir el traspaso definitivo de los empleados, respetar sueldo y antigüedad". Los flamantes empresa prometen que se harán cargo, pero resta que se efectivice en los papeles.

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