Trabajadores del Bingo Bahía se manifestaron, entre otras cosas, por el despido de varios empleados

Esta mañana, en las puertas del lugar, el Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar de la Argentina (ALEARA), realizó una masiva protesta. Aseguran que la empresa no acata la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación y reclaman mejoras en las condiciones laborales y mejoras salariales.
"Hace 2 años que estamos en conflicto, es una empresa que no acata las conciliaciones obligatorias. Sigue con los despidos. Estamos pidiendo mejoras salariales ya que el promedio es de $4000, es una de las empresas con el salario más bajo. No acata absolutamente nada, no se quiere sentar a negociar y, lo peor de todo, es que no cumple el aforo. Es una empresa que está haciendo una connivencia con lotería", indicó Mariano Zeiss, uno de los manifestantes.

Según marcaron los trabajadores, "todo el año pasado se presentó una nómina de 106 policías como empleados cuando solo puede tener 30" y agregaron que "nos están quitando 70 puestos de trabajo efectivo dentro de la empresa".

"La empresa no está negociando. Queremos que corrija el aforo, que haga la presentación de todos los trabajadores para que se encuentren los 70 empleos que fueron despedidos en los últimos 2 años y que no fueron restituidos. Ahora, no hubo más despidos pero sigue sin acatar la conciliación obligatoria. Hay aprietes, se ningunea a la gente, no los dejan asistir a las reuniones y tienen temor de afiliarse al sindicato porque la gente que fue afiliada debidamente fue despedidos", sostuvo.

Hay que recordar que, en el mes de agosto de 2012, el Ministerio de Trabajo intimó a la empresa El Chalero, que explota el Bingo de Bahía Blanca, a cumplir con las disposiciones de la Conciliación Obligatoria (entre ellas a dejar sin efecto los despidos), bajo apercibimiento de aplicar las sanciones previstas en la legislación.

"Cuando apareció el sindicato los aprietes eran textuales, te llevaban a una sala aparte y te decían que si no quitabas la firma te iban a despedir. Llegó a ser físico el apriete, obligando a trabajar tarde, cambios de horarios, no respetando las horas de descanso correspondientes. Hoy en día no son de tal magnitud pero cada vez que hay un nuevo afiliado se lleva la peor parte", finalizó Zeiss.

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