Trabajadores marítimos del Puerto de Buenos Aires bloquean la salida del Seabourn Sojourm

Trabajadores marítimos del Puerto de Buenos Aires bloquean la salida del Seabourn Sojourm
El crucero Seabourn Sojourn, junto a los 400 turistas que se encuentran a bordo en el espigón Quinquela Martín del Puerto de Buenos Aires, fue bloqueado ayer a la tarde por el Sindicado de Obreros Marítimos.
Prometen no dejarlo salir hasta que el capitán de la nave y la empresa armadora renuncien por escrito a hacer escala en Malvinas. El bloqueo se debe a la doble condición del buque al poseer “bandera de conveniencia” y haber “violado la Ley Gaucho Rivero de Tierra del Fuego”, N° 852.

El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que en nuestro país conduce Omar Suárez, decidió no mover los remolcadores que debían arrastrar el buque desde el Puerto de Buenos Aires hacia aguas abiertas del Río de la Plata, hasta tanto el capitán del crucero y la empresa armadora “no renuncien por escrito” a hacer escala en Malvinas, las islas argentinas que se encuentran usurpadas desde enero de 1813 por los ingleses.

Desde ayer a las 5 de la tarde, el Seabourn Sojourm, con 400 pasajeros a bordo, se encontraba despachado por aduana y migraciones”, pero inmóvil en el espigón Quinquela Martín.

El crucero tenía previsto partir con rumbo a Montevideo (Uruguay), de ahí a Malvinas, hacer escala en Punta Arenas y Valparaíso (Chile) y a su regreso amarrar en Ushuaia en 28 de diciembre. Para posteriormente seguir a Puerto Madryn y finalmente retornar a Buenos Aires.

El cambio de circuito de la nave, que originalmente tenía como itinerario, Montevideo, Malvinas, Ushuaia, Punta Arenas y Valparaiso, se modificó debido al fuerte rechazo que esta operación de explotación turística, genera en nuestro País. Hecho que no logró aplacar lo ánimos por más que la escala en Malvinas no anteceda a un amarre en un puerto de nuestro País.

La decisión de los trabajadores marítimos, surgió en solidaridad al pedido de las agrupaciones políticas que piden el cumplimiento efectivo de la Ley Gaucho Rivero, y a las similares dictadas en la provincia de Buenos Aires y Chubut, a la cual podrían estar adhiriendo la del sindicato de prácticos, encargados de guiar a los buques por los canales del Río de la Plata para que no encallen en los bancos de arena que este posee en su desembocadura.

Asimismo, el mencionado gremio marítimo comenzó a llamar a todos los sindicatos del rubro, de América Latina y el Caribe, pidiendo la solidaridad de sus pares para que acompañen la medida en defensa de la soberanía de las Islas.

Ayer a la tarde el Secretario General del SOMU habría recibido el apoyo de la organización internacional que los nuclea, cuya sede se encuentra en México.

“La soberanía no tiene precio”

La semana, la operadora local Navalia, encargada de darle asistencia a éste y a otros buques que amarran en Ushuaia, había informado verbalmente a las autoridades de la Prefectura local que el Seaboum Sojourm renunciaba a ir a Malvinas. Sin embargo fuentes bien informadas indicaron que el Comando de Operaciones Navales de la Armada Argentina con sede Puerto Belgrano, detectó que el crucero sí fue a las islas sin ser detectado por la Prefectura, como consecuencia de haber “apagado el aparato VOR” que brinda la posición en el mar de las embarcaciones.

La acción generó una fuerte reacción en las agrupaciones políticas y en las asociaciones que tomaron la defensa de la Soberanía de Malvinas como emblema, quienes calificaron a la empresa de “bastarda” y a su CEO Santiago Díaz Mathe de “agente al servicio de la corona británica”.

Y es que la semana pasada, en una reunión mantenida con los miembros de las agrupaciones políticas; Resistencia Malvinas, del legendario grupo Cóndor que desembarcó en Malvinas a fines de los 60 y Veteranos de Guerra, Díaz Mathe habría dicho que se le había “olvidado” de la existencia de la Ley Gaucho Rivero de Tierra del Fuego y sus similares dictadas en otras provincias con litoral marítimo, pidiendo una excepción para esta temporada debido a que “todos las plazas de los cruceros estaban vendidas”.

Ante ello, las organizaciones respondieron que “la soberanía no tiene precio” y que “profundizarán las medidas” en cada uno de los puertos que este y otros cruceros operen violando las leyes de referencia, en beneficio de los ingleses que ocupan nuestras islas.

Comentá la nota