Trabajadores del subte pararán cinco días a partir de mañana

Los dos gremios que representan a empleados de las seis líneas y el Premetro porteño resolvieron la medida de fuerza ante el vencimiento del acuerdo de dos meses que habían fijado hasta reanudar la negociación salarial anual.

Claudio Mardones

Las seis líneas de subte y premetro de la Ciudad de Buenos Aires no funcionarán desde mañana a la noche hasta el próximo miércoles, por decisión de los dos sindicatos de trabajadores, que por segunda vez en el año, complementaron sus planes de lucha para exigir la reapertura de la paritaria de los trabajadores bajo tierra, que lleva seis meses sin definiciones y cuya última pausa terminó ayer, cuando venció la tregua de dos meses que firmaron la patronal y los trabajadores tras un paro de 36 horas. Durante estos últimos 60 días, dos gremios antagónicos, como la Asociación de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) y la Unión Tranviarios Argentinos (UTA), aceptaron el pago de dos sumas fijas de 900 y 1200 pesos hasta la firma de un aumento anual que dure hasta el año que viene. Esas negociaciones deberían reanudarse hoy, pero el conflicto entre el gobierno porteño y la Casa Rosada por la transferencia del subte volverá a entrampar la negociación salarial, porque la administración porteña de Mauricio Macri decidió repetir la estrategia que aplicó a fines de mayo, cuando se negó a participar de la paritaria. A diferencia de 2011, este año la gestión del magnate quedó con pocos argumentos para negarse a participar de la paritaria, gracias al acta de transferencia que Macri firmó el 3 de enero de este año, al dictamen del procurador adjunto porteño que avaló el aumento de la tarifa de 1,10 a 2,50 pesos y a la ley que sancionó el Congreso Nacional en marzo para ordenar la devolución del Estado federal a la Ciudad de las seis líneas de subte, el Premetro, y las 33 líneas de colectivos que sólo transportan pasajeros dentro de territorio porteño. A partir de ese marco legal, el gobierno de la Ciudad tiene a su cargo las potestades tarifarias y de control del primer metro de América Latina que el año que viene cumplirá un siglo de funcionamiento. Sin embargo, a pesar de esos argumentos legales en contra, voceros del PRO confirmaron a este diario que la comuna volverá a negarse a participar de la paritaria, aunque su intervención es exigida por el Ministerio de Trabajo en nombre de las nuevas leyes que el gobierno porteño no quiere reconocer y del acta que firmó el propio Macri durante el verano pasado. Esa puja será el mar de fondo de la disputa salarial que hasta el cierre de esta edición todavía no tiene hora de audiencia, aunque los plazos para realizarla comenzaron a correr desde anoche y se acelerarán al calor de la cuenta regresiva que culminará pasado mañana. "El viernes a las 21 se cierra el subte y no va a funcionar el servicio. Esperamos que haya una respuesta durante el fin de semana", anunció Roberto "Beto" Pianelli durante una conferencia de prensa que ofreció el gremio de metrodelegados para anunciar su decisión de complementar su reclamo con la huelga que la Unión Tranviarios Argentinos (UTA) confirmó para el lunes, martes y miércoles de la próxima semana. Durante los últimos cuatro años, ambos sindicatos han mantenido durísimas diferencias bajo tierra, pero es la segunda vez en tres meses que ambas organizaciones sindicales deciden articular sus medidas de lucha, para sacar a la paritaria anual del marasmo, y para obligar al gobierno PRO a participar de la negociación salarial dentro del Ministerio de Trabajo.

Hace dos meses, la cartera conducida por Carlos Tomada intimó cinco veces a Juan Pablo Piccardo, presidente de la estatal porteña Subterráneos de Buenos Aires, a intervenir en la paritaria. Los últimos intentos fueron con auxilio de efectivos de la Policía Federal, que fueron convocados inusualmente por el ministerio, en cumplimiento del régimen de sanciones laborales que establece la legislación federal. Esta vez, la respuesta del gobierno nacional estuvo en manos del secretario de Transporte Alejandro Ramos, que le advirtió al gobierno PRO que el paro de subtes se resuelve "con la voluntad política" de Macri. "Espero que los responsables de la Ciudad se pongan al frente tomando en cuenta la importancia que tiene para la gente de esta Ciudad un servicio de estas características", disparó el ex intendente bonaerense, luego de repetir que el alcalde millonario "es el único que tiene la capacidad de dar respuesta a lo que vienen planteando los trabajadores" del subte, en materia de aumento salarial. Esa exclusividad que tendría el magnate para destrabar el conflicto que se viene para este fin de semana, tendrá un freno económico, ya que "si hay paros, vamos a descontar proporcionalmente los subsidios que estamos dando", remató Ramos en referencia al tema más sensible de la pelea por el subte, es decir, los millonarios subsidios que gira el Estado federal para subsidiar la tarifa (ver aparte). Hasta 2011, la Nación tenía previsto el envío de 720 millones de pesos anuales para cubrir parte de los 1100 millones de pesos anuales que gasta Metrovías en la explotación del subte. A partir del 3 de enero, la Casa Rosada decidió reducir el aporte federal a 360 millones de pesos, una cifra que podría reducirse aun más, si el paro se concreta.

Frente a esa cuenta regresiva, que evoluciona en manos de dos sindicatos cuya única coincidencia es repudiar a Macri por su ausencia en la paritaria, el alcalde volvió a repasar el mismo libreto que utiliza desde principios de marzo, cuando anunció por los medios que daba por concluida la negociación con la Nación. "Nosotros no somos autoridad competente. Este es un tema de la concesionaria Metrovías y del Ministerio de Trabajo de la Nación, como fue la última vez, cuando se firmó un acuerdo transitorio, que por algo lo hicieron en el Ministerio de Trabajo de la Nación", dijo. Lo que olvidó mencionar es que ese acuerdo transitorio de dos cuotas se pudo aplicar gracias a la presencia de Piccardo, que llegó al ministerio poco antes que el paro se concretara y se transformara en una pesadilla sin salida para Macri. «

duras críticas al jefe de gobierno

 Daniel Filmus (senador FPV): "El conflicto de la luz; el estado de la salud pública; el aumento de la mortalidad infantil; las condiciones del Borda; las escuelas porteñas con serios problemas edilicios; y ahora, una vez más, el traspaso del subte, son sólo algunos ejemplos que demuestran el menosprecio de lo público y la falta de inversión por parte del jefe de gobierno, su ineficiencia para gobernar."

 Gabriel Fuks (Corriente Nacional de la Militancia): “Los metro-delegados del subte anunciaron un próximo paro de cinco días y el jefe de gobierno se hace el distraído como si el subterráneo porteño conectara la ciudad de Perico con San Salvador de Jujuy.”

 Carlos Tomada (ministro de Trabajo): “Quiero hacer un llamado a la realidad porque los trabajadores del subte firmaron una paz social en la idea de que el jefe de gobierno se ocupara del tema. El tiempo está llegando a su fin y otra vez va a haber problemas porque Macri no se ocupa de los servicios, no se ocupa de los pasajeros y no se ocupa de los trabajadores."

 Adrián Camps (Leg. Partido Socialista Auténtico): "Como resultado de esta confrontación, enmarcada en la lucha por las candidaturas presidenciales de 2015, la vida de los ciudadanos se convertirá durante cinco días en un verdadero infierno."

quita de subsidios

El secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, aseguró ayer que si los metrodelegados y la UTA llevan a cabo los paros anunciados para el fin de semana en el subte, el gobierno nacional recortará los subsidios al transporte.

"Lamentablemente no podemos lograr que (la Ciudad) se haga cargo de algo que es vital para su gente", explicó en declaraciones radiales y agregó: "Necesitamos la voluntad del jefe de Gobierno (Mauricio Macri) de generar un ámbito de trabajo." Y advirtió: "Lo que nosotros vamos a hacer es, si hay paros, vamos a descontar proporcionalmente los subsidios que estamos dando. Ponemos el dinero de todos los argentinos para que estén los servicios."

Sobre el conflicto en sí, Ramos manifestó: "Los trabajadores lo que piden es la responsabilidad del jefe de la Ciudad". "Si el responsable, que es la Ciudad, se hace presente, es muy sencillo solucionarlo", aseguró y detalló: "El 3 de enero el jefe de Gobierno firmó el acta, después aumentó la tarifa, asumió el control, todo lo que sea la operatividad del servicio, y de un día para otro se corrió de esa responsabilidad. Además tiene la plata que le dio el gobierno nacional. Es inexplicable."

En relación con las declaraciones de Macri, que ya dijo que no va a ocuparse del tema ni enviará a ningún funcionario porteño a la reunión, Ramos fue tajante: "Si la respuesta a un millón de usuarios, de estudiantes, de trabajadores, es que no se van a ocupar, llama la atención. Como responsables de una Ciudad, habiendo un acta y una ley, es muy difícil de explicar la conducta y el desinterés de Macri. Se le están cumpliendo todo los puntos que él pidió."

Comentá la nota