Trabajadores vitivinícolas piden suba de más de 50%

Trabajadores vitivinícolas piden suba de más de 50%
El sindicato solicitó, para operarios de bodegas y empleados de viña, que se sumen $ 2.200 al salario básico actual. Empresarios esperan conocer las condiciones del Ministerio de Trabajo.

Desde la primera reunión a fines de diciembre, ya se vienen delineando las reglas de juego de lo que, desde ambos sectores, han definido como una paritaria vitivinícola "muy compleja". Durante el último encuentro que se concretó la semana pasada, desde el sindicato pidieron un aumento de $ 2.200 para el salario básico del empleado de viña y bodega, lo que supone aumentos del 52 % para bodega y del 58% para viña. Mientras tanto, los empresarios ofrecieron, como primera contraoferta, un incremento de 18%.

Antonio Arias, de la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Foeva) indicó que "desde el sindicato expusimos en la mesa paritaria que el salario de nuestro trabajador está muy bajo. Hablamos de $ 3.900 a $ 4.000 de básico de los cuales, tras los descuentos, quedan de bolsillo entre $ 3.200 y $ 3.100. Hoy ese dinero no le alcanza al trabajador para pagar la canasta básica, ni qué hablar de útiles, vestimenta u otras cosas".

Agregó: "Nosotros pedimos un aumento de $ 2.200 pesos para el básico de cada convenio. Eso nos llevaría a un salario de $ 6.200, lo que nos daría un básico de bolsillo de $ 5.800".

Eduardo Senra, de la Unión Vitivinícola Argentina, indicó que "la verdad es que este año está muy complicado. Si bien lo está en todos lados, lamentablemente, nuestro sector tiene particularidades especiales que hacen aún más difícil avanzar con una dinámica deseada".

Senra advirtió que la rentabilidad de toda la cadena, teniendo en cuenta los precios pagados al productor, es prácticamente nula, sobre todo en el sector primario.

"Está claro que debemos acordar algún valor durante este proceso: el empleado lo necesita y todos somos conscientes de ello. El problema es que tenemos que encontrar la ecuación económica que nos permita obtener un punto de equilibrio, ya que hablar de porcentajes altos como el pedido por el sindicato del 52% en bodega y 58% en viña, realmente nos pone en una situación muy difícil e inalcanzable", subrayó el dirigente gremial.

Walter Pavón, de Bodegas de Argentina, también sostuvo que ésta es un paritaria compleja. "Claramente entendemos que el trabajador necesita un incremento, por eso queremos seguir negociando para llegar al mejor acuerdo posible. No obstante, el sector está atravesando un incremento de los costos por el aumento de los insumos. También estamos esperando los resultados del operativo que está llevando adelante el gobierno provincial y analizaremos con mucha cautela lo que sucede a nivel nacional con las centrales obreras".

Desde la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), destacaron que han solicitado audiencia con la viceministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial, con el único objetivo de tener claro cuáles serán las reglas de juego que el Estado acepte.

"No es lo mismo hablar de porcentaje cuando una parte puede ser no remunerativa a que sea todo remunerativo, ya que esto nos ayuda a poder soportar en nuestros costos dichos aumentos y no perder competitividad. Esta metodología permitió muchas veces poder alcanzar valores más convenientes para el trabajador como para las empresas", dijo Senra.

La semana que viene se reanudarán las conversaciones. En tanto, desde el sindicato ya indicaron que no van a aceptar un salario que no sea digno para sus trabajadores y los deje bajo la línea de pobreza. El año pasado la paritaria cerró con un aumento escalonado del 25% que se terminó de ejecutar en diciembre de 2013.

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