Transportistas buscan un aumento de 30% en fletes

Transportistas buscan un aumento de 30% en fletes

Se produjeron dos encuentros con los dadores de la carga y no se llegó a un acuerdo. Dicen que hay viajes que son poco rentables y conviene no hacerlos. 

 suba de los combustibles, los precios en dólares de la mayoría de los repuestos de los vehículos, y el incremento de los costos fijos son algunos de los motivos que llevan a los transportistas de carga a buscar un aumento de un 30% en el precio de los fletes en la provincia.

En diálogo con Diario UNO, Vicente Bouvier, presidente de la Federación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Fatac) contó que a finales de enero comenzaron las reuniones con acopiadores, entidades del campo, transportistas y funcionarios provinciales para llegar a un acuerdo en el incremento de las tarifas de transporte. Puntualmente, el viernes pasado en Rosario fue la última reunión entre los representantes de los distintos sectores, y allí los transportistas pidieron que “se igualen las tarifas de la provincia a las de Buenos Aires”.

Bouvier explicó que hasta ahora “no hubo acuerdo porque el productor también está muy justo con los números” y “aduce que no tiene margen para pagar más el flete”. Sin embargo, los transportistas seguirán reclamando un aumento en un futuro encuentro, que aún no tiene fecha fijada. “Necesitamos entre un 25 y un 30% de aumento en los fletes”, remarcó y detalló que “los repuestos de los vehículos han aumentado cerca de un 40%”, y que “los neumáticos no paran de subir y hace una semana aumentaron un 3% más. Todos los precios son en dólares y manejados por empresas transnacionales”.

Para el presidente de Fatac, a estos inconvenientes se les suma “el acecho de los organismos recaudatorios, la federación de choferes y los aumentos de salarios, y que los pagos de los fletes se hacen con cheques a 30 días”, cuando todos los gastos con los que corren los transportistas “hay que pagarlos con efectivo”.

La intención de las entidades representativas del transporte automotor de cargas a nivel provincial es establecer junto con los dadores de carga de la producción agrícola, la tarifa de referencia para el cereal, oleaginosas, afines y derivados para el traslado de la cosecha gruesa. Este acuerdo deberá ser luego refrendado por el gobierno provincial. De acuerdo a lo manifestado por Bouvier, hoy se está pagando una tarifa de alrededor de 220 pesos por tonelada transportada en un recorrido de unos 230 kilómetros aproximadamente, y si se logra el acuerdo, “el flete va a quedar en 300 pesos la tonelada transportada”.

Poca rentabilidad

Según explicó Bouvier, con “la falta de rentabilidad del sector, se ha modificado la concepción del viaje”, ya que “debido a la fuerte incidencia que tiene el combustible en los costos para la prestación del servicio no es conveniente realizar cualquier viaje”. Para los transportistas “cuanto más lejos es el viaje, mayor es la pérdida o menor la ganancia”, y explican que “como contrapartida se gasta más el vehículo”.

“El camión es una herramienta de trabajo que se va gastando con el uso y si llegado el momento de renovarlo no hay plata ahorrada o facilidades para la compra, el transportista termina consumiendo su herramienta de trabajo. Se transforma en un vehículo obsoleto con muchos años de uso, con muchos años de antigüedad y ahí empiezan las limitaciones para la prestación del servicio”, ejemplificó y agregó que “en el norte del país la existencia de cereales todavía es muy significativa. Debe quedar alrededor del 30% de cereal guardado en las provincias de Chaco, Santiago del Estero, Salta y Tucumán y estamos a 45 días del inicio de la cosecha. Esto es algo nunca visto, inédito”.

El transportista contó que “estos cereales hoy no se transportan porque la oferta del flete que hace el dador de la carga no alcanza”. No es que no haya pedidos de fletes, sino que lo que se cobra no es suficiente para cubrir los gastos. “Transportar 30 toneladas representa unos 12.000 pesos de flete, pero 8.000 pesos son solamente de gasoil. Es decir que quedan 4.000 pesos para el chofer, para el foco que se quema, para la lona, para la batería, para las gomas, etcétera”, se quejó Bouvier y detalló que el combustible es solo una de las variables que componen el precio de los fletes: “Hay 32 ítems más aparte del gasoil que consume entre el 70 y 80% de lo que se cobra por flete, y queda el otro 20% para cubrir los otros ítems”. Esto deriva en que todavía haya mucho cereal para transportar de la cosecha 2014, pero al transportista no lo atrapa la oferta del flete.

Menos consumo de combustible

De acuerdo a un informe publicado por la consultora Economía y Regiones, por octavo mes consecutivo, las ventas de naftas cayeron en diciembre 4% respecto al mismo mes de 2013, y acumularon al cierre del año una contracción del 3%. Además, también en el último mes del año pasado, el gasoil común cayó un 8%. La poca rentabilidad de los fletes, incide directamente en la baja de consumo de gasoil, ya que para el presidente de Fatac, “el productor ya vendió lo que tenía que vender para pagar las deudas, para pagar a la cooperativa, la semilla, el gasoil, los fertilizantes, y lo que le queda lo va a vender cuando haya una inversión interesante. Esto hace que ya no haya viajes de corta distancia, y los que hay son de larga pero no rinde el flete”.

Por su parte, Alberto Boz, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles, sostuvo que “se sintió la baja del producto de la retracción económica”, y que “el análisis que hay que hacer es que hace años que Argentina no se autoabastece en materia de combustibles, y si en este último tiempo no ha faltado, es porque bajó la actividad. Si nadie amplió su capacidad de destilación hasta el momento, y no hay quiebre de stock, es porque se está vendiendo menos”.

Además Boz señaló que “es complicado el panorama para el sector, si no se produce una mejora en la actividad económica”, ya que “las petroleras suben cada vez más el punto de equilibrio, y esto implica vender más para mantenerse. Con una rentabilidad fija, los costos pesan cada vez más y hay que vender más litros para poder subsistir o encontrar un equilibrio”

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