Transportistas le piden al Gobierno frenar a Moyano

Los empresarios del transporte de cargas le reclamaron al Gobierno intervenir para evitar los paros de camioneros previstos para mañana y el martes próximo, el primero para impulsar la reelección de Hugo Moyano al frente del sindicato de la actividad, y el segundo como parte de la huelga nacional opositora. El planteo fue presentado ante el Ministerio de Trabajo por la principal entidad patronal de transportistas, Fadeeac. 

La organización consideró que se tratan de "paros preventivos" los que hará Moyano al argumentar que las negociaciones salariales en la actividad ni siquiera comenzaron. El sindicato reclamó un aumento salarial del 35% y el convenio firmado en 2014 recién vencerá a fin de este mes. Esa exigencia está en línea con las planteadas por gremios en la segunda etapa de paritarias, luego de una primera fase de acuerdos en la línea del 27% alcanzados por los sindicatos afines a la Casa Rosada. 

"La organización sindical, previo al inicio de las negociaciones, ha anunciado la realización de dos medidas de acción directa que ocasionarán un daño muy importante a las empresas que representamos y a la comunidad en su conjunto", destaca la Fadeeac en la nota enviada al ministro Carlos Tomada. 

El primer paro será mañana, desde las 6, y fue lanzado por el gremio con dos objetivos: impulsar el reclamo de aumento salarial y garantizar la presencia de afiliados en el acto que Moyano encabezará ese mediodía en el club Deportivo Español para lanzar su reelección. Para la ocasión, cerca del dirigente prometieron reunir unos 60 mil trabajadores. El martes que viene, en tanto, Camioneros será una de las organizaciones clave para la huelga nacional dispuesta por los gremios del transporte y que concitó la adhesión de las versiones opositoras de la CGT y la CTA. 

Mientras la paritaria de los camioneros todavía no tuvo un comienzo formal, se demora la definición de otras que manejan parámetros muy superiores a los de los gremios oficialistas. Por caso, la Asociación Bancaria no había logrado anoche un acuerdo en su demanda superior al 30% de aumento más una compensación por el pago del Impuesto a las Ganancias, o bien de un bono atado a la rentabilidad de los bancos. 

Ayer también hubo una nueva ronda de negociaciones en la paritaria de los colectiveros de la UTA. Si bien allí hay chances concretas de cerrar un acuerdo formal por un aumento del 27,8% más un adicional no remunerativo que le permita al gremio presentarles a sus afiliados una suba total cercana al 32%, la decisión del dirigente Roberto Fernández de parar el 9 de junio imposibilitará un cierre hasta esa fecha. Es que el entendimiento en el sector depende de los subsidios estatales, y la última palabra le corresponde al ministro de Economía, Axel Kicillof. 

Fernández, número uno de la UTA, y los negociadores por el Gobierno manejan dos escenarios: un acuerdo por el primer semestre, del 24% y con la chance de un porcentaje complementario para la segunda mitad del año, o bien un entendimiento por doce meses con el mix del porcentual más la suma no remunerativa.

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