Tras 21 horas estatales levantaron el acampe

Luego de 21 horas de acampe frente a la Casa de la Provincia de Buenos Aires, los trabajadores estatales levantaron ayer la protesta en reclamo de la reapertura de paritarias al gobierno de Daniel Scioli.

La medida fue encabezada por gremialistas de ATE y profesionales de la salud agrupados en CICOP, que habían iniciado la medida de fuerza en la tarde del jueves sobre la avenida Callao al 200.

Cerca del mediodía, unos 300 militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) se sumaron a la concentración, por lo que a esa hora pico se profundizó el congestionamiento de tránsito en la zona de Congreso.

El corte se mantuvo durante toda la noche sobre la avenida Callao, pese a la intimación del fiscal contravencional Marcelo López Zabaleta, que había ordenado a la Policía Federal a desalojar el lugar.

Ayer por la mañana, antes de la desconcentración, Zabaleta había advertido que los efectivos de la Policía se “negaban” a cumplir sus órdenes aduciendo que tenían una “directiva superior”, por lo que advirtió podrían “ser denunciados por incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

“Podemos advertir un mensaje bastante esquizofrénico hacia las instituciones. Ayer (por el jueves) ni dejaban pasar a las ambulancias por el lugar y estuvieron molestando a los vecinos de la zona”, señaló el fiscal en declaraciones radiales.

Reclaman paritarias

Los trabajadores estatales reclaman que el gobernador Scioli reabra las paritarias para concretar un aumento de salarios ante de fin de año, lo mismo que hicieron esta semana los docentes bonaerenses.

Hugo Godoy, secretario de ATE bonaerense, dijo que “el aumento de principio de año fue absorbido por la inflación” y agregó que “hay otras cuestiones del convenio que el gobernador no cumplió, como el paso a planta permanente y la devolución de descuentos por días de paro”.

Por eso, Godoy justificó la medida de fuerza y le envió un mensaje al fiscal, al indicar que “el responsable de esta situación es el gobernador Scioli” ya que -según dijo- “desprecia el reclamo y miente a la sociedad diciendo que no tiene recursos”.

“Tenemos un salario básico de ochocientos pesos y mil ochocientos pesos de bolsillo. Hay compañeros que no cobran hace siete meses”, enfatizó el sindicalista.

Para pasar la noche, los trabajadores organizaron un campamento donde instalaron una cocina de campaña para calentar alimentos y agua para el mate, mientras la policía mantuvo una discreta vigilancia en los alrededores.

En el marco de la protesta, el ministro de Trabajo provincial, Oscar Cuartango, criticó el corte de calles, que calificó como “una medida exagerada”, e insistió en que “el Presupuesto 2010 no nos permite un aumento” para el sector, a pesar de que hay una negociación “permanente”.

“Yo no discrepo que los trabajadores tienen derecho a ganar mejores salarios, pero pagamos los mayores salarios posibles”, respondió el ministro laboral, aunque indicó que “posiblemente la semana próxima” haya una reunión para discutir el reclamo.

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