TRES AGRUPACIONES DE AGMER PROTESTARON POR EL SECTARISMO Y EL FUNDAMENTALISMO EN LA CONDUCCION DEL GREMIO

Tras agrupaciones de la vida interna de la Asociación Gremial del Magisterio (Agmer), la “Paulo Freire”; la “Aníbal Ponce” y “Educación para la Liberación”, cuestionaron a las actuales autoridades del gremio, provenientes de la lista Rojo y Negro, por actitudes que conducen al “sectarismo y el fundamentalismo”
Reclamaron, que la conflictividad no lleve a la “orfandad y confusión” a los docentes, al punto de que el paro como herramienta sindical se encuentra “desgastado”

Estas agrupaciones manifestaron su “punto de vista crítico sobre el actual rumbo de AGMER, bajo la actual conducción mayoritaria de la agrupación Rojo y Negro”, a través de un comunicado. “Lo hacemos en la aspiración de contar con una herramienta gremial que trabaje en objetivos que representen conquistas concretas para el conjunto de los trabajadores de la educación y la defensa de una escuela pública popular, igualitaria y liberadora”, expresaron.

“Un sindicato que sea realmente plural, superador del sectarismo y el fundamentalismo que existe hoy en la mayoría de la conducción Directiva Departamental de Concordia y en la Comisión Directiva Central de AGMER Entre Ríos; diversidad que represente riqueza en el debate ante la dispersión organizativa actual, donde no se brinda la orientación política-sindical imprescindible para que los debates y las acciones no se den divorciadas de la realidad”, exigieron.

En la misma línea desearon “un AGMER que tenga claro en cada uno de sus posicionamientos su condición de representación de la clase trabajadora en la docencia y por tanto con una verdadera autonomía de las patronales, tanto las gubernamentales como las privadas; así como de todos los partidos políticos, sin excepción ni preferencias”.

“Apostamos a recuperar la unidad dentro de nuestro sindicato respetando las diferencias, así como hacia el conjunto de la clase trabajadora y sus organizaciones; y fundamentalmente hacia la comunidad educativa como parte inseparable de un proyecto educativo, gremial, pedagógico y político”, postulan.

“Planteamos recuperar la capacidad formativa y autoformativa de los docentes, de la militancia gremial y al servicio de nuestras reivindicaciones y de un proyecto de provincia y de país con mayores avances. Ello significa defender con una orientación crítica la formación docente que ahora brinda el Estado, como las propias instancias que el sindicato genere. Estas últimas merecen ser seriamente rediscutidas y reorientadas”, sentencian.

“Aspiramos que AGMER vuelva a ser considerado como un actor insoslayable de la definición de las políticas públicas en educación, con capacidad de acumular fuerzas en esa dirección; valorando los avances logrados como un piso para futuras conquistas, no como en la actualidad, donde Graciela Bar y el CGE se constituyen en el monólogo de una política oficial que no responde a las necesidades del colectivo docente, por seguir potando rémoras neoliberales, tales como la “eficiencia” educativa y responsabilizándonos por la cantidad de días de clases del calendario.

“Este protagonismo en la agenda a discutir con el gobierno es criterio válido y central para las conquistas salariales, en la estabilidad laboral, condiciones de trabajo, infraestructura escolar y el conjunto del pliego reivindicativo docente; recuperando la visión de la negociación como espacio de disputa desde la lucha, con firmeza y flexibilidad para dar pasos de avance y no de retroceso. Los conflictos deben conducirse con orientaciones político-sindicales claras, que le brinden herramientas de análisis a todos los compañeros, para resolverlos en la práctica y no producir mayor orfandad y confusión”, aseveran.

“Va de suyo que en este planteo ocupa un lugar central la reinvindicación del paro como medida de lucha, pero sin someterlo al desgaste actual, que sumado a la falta de una estrategia clara ante los descuentos patronales pone en riesgo el sentido y poder de esa herramienta: un canal de aglutinación y expresión no solo de los docentes sino de sectores sociales dispuestos a pelear por un proyecto que ubique como uno de sus ejes la defensa de la escuela pública y popular, con igualdad, justicia social, ejercicio de todos los derechos humanos y los trazos necesarios para construir una sociedad diferente”, concluyen. (APF.Digital)

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