Las tres CGT, en alerta, contra avanzada de la Corte

Las tres CGT, en alerta, contra avanzada de la Corte
El máximo tribunal avanzó en un fallo en el principio de libertad de asociación.
Un factor gravitante por necesidad y no por vocación podría unir a las CGT que lideran Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo. Se trata de lo que esas tres centrales consideran como una “avanzada” de la Corte Suprema (CSJ) contra ellos. Con diferentes matices, las tres CGT están en alerta por la reciente decisión del máximo tribunal ante el reclamo de ATE sobre una rebaja salarial que afectó a los municipales de Salta en 2003. Allí la Corte declaró “inconstitucional” el artículo 31 inciso a) de la Ley de Asociaciones Sindicales (23.551). Esa disposición reconoce como derecho exclusivo del gremio con personería, la defensa y representación ante el Estado y empleadores de los “intereses individuales y colectivos de los trabajadores”. En efecto, para la interpretación sindical la Corte convalidó a los sindicatos “simplemente” inscritos y menoscabó a las organizaciones tradicionales.

El diputado y experto en derecho laboral Héctor Recalde le dijo a BAE que “los mejores jueces de los sindicatos son los propios trabajadores”. Recalde, que esta tarde se reunirá con dirigentes y economistas de la CGT Caló para hablar del proyecto de renta financiera y también del “alerta amarillo” sobre la CSJ, consideró que los dirigentes gremiales están preocupados y poseen razones para ello y es vital “que se ocupen” del tema, bajo un simple precepto: prevenir, antes que curar. La historia del “avance” sobre el universo sindical viene desde hace un año con bajo perfil.

El diputado del FpV definió que la Ley de Asociaciones Sindicales está vigente desde 1988 como “una norma sabia”, y sobre todo en su artículo 47, donde se resume la esencia e importancia de la labor de los sindicatos. Allí la norma consagra la legítima defensa de los trabajadores para peticionar ante el “tribunal competente” y exigir “el cese inmediato del comportamiento antisindical”.

Recalde aclaró que “respetuosamente”, considera que la CSJ “desconoce” el universo del sindicalismo argentino a la hora de fallos como el referido a Salta, que detonó la reacción de varios popes de las tres CGT. Entre esos líderes, el metalúrgico Antonio Caló elevó el tono para decir que la decisión de la CSJ pretende atomizar el movimiento obrero. “No puede ser que cualquier chichipió, juntando tres o cuatro compañeros tenga un sindicato”, dijo Caló. La CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo también se ha pronunciado con críticas al respecto de los riesgos la “atomización”, que ya generó el “nacimiento” de las dos CTA, la de Hugo Yasky y la de Pablo Micheli. El toque diferente a las reacciones lo aportó Hugo Moyano cuando consideró aceptable que se plantee modificar incluso la reelección indefinida de los dirigentes sindicales. El líder de Azopardo comentó que “no le parece mal” que la ley se modifique para eliminar la restricción de una personería sindical por rama de actividad. “Hay que discutir una modificación. Hay que darle más democratización a las organizaciones gremiales”, dijo Moyano.

Más allá de los dichos del camionero, sus dirigentes más afines comparten el mismo temor de otros enrolados con Caló o Barrionuevo para considerar que urge “resistir la avanzada de la Corte”. Entre esas voces, el titular de la UTA, Roberto Fernández, etiquetó la preocupación con un dicho popular en declaraciones a Radio Cultura: “Esto nos preocupa a todos, si en cada sector de trabajadores habrá seis o siete organizaciones, esto va a ser una bolsa de gatos”.

“La corte quiere debilitar a los gremios”

Hace un año, cuando comenzaba a dar sus primeros pasos la CGT de Caló, varios de los integrantes de su mesa chica temían por una avanzada del Gobierno sobre las organizaciones sindicales. Por esas horas, una fuente del Ejecutivo le dijo a BAE: “Nada que ver, en realidad tienen que preocuparse por otro poder, el Judicial”. El tiempo transcurrió y otros dirigentes, como el reelecto Sergio Palazzo de la Asociación Bancaria (AB), gremio que no integra ninguna central obrera, le dijo a este diario: “Para mí lo que hace el Poder Judicial con ese fallo es incrementar el poder de los empresarios y los grupos económicos sobre los trabajadores”.

A criterio del dirigente, si la meta es la libertad sindical urge modificar los estatutos y permitir la mayor participación de los afiliados en los procesos electorales. “Está el ejemplo de Europa, una crisis tremenda, millones de despidos y los gremios atomizados en pequeñas organizaciones dentro de las empresas. De acuerdo a la actividad y también en las jerarquías, divisiones de las divisiones”, analizó. Según el referente de la AB, hay interés en “debilitar a los gremios” y que el sector empresarial acumule más poder.

El titular de Sadop, Mario Almirón, se quejó de que la Corte “habilita o traba acciones de Gobierno, realiza verdaderas performances mediáticas y decide por el conjunto del pueblo”.

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