UCRA suspende el paro de colectivos

Los gremialistas, que respaldan a los colectiveros, se reunieron durante más de dos horas con el gerente de la empresa.

Negocian la reincorporación de los despedidos. Antes fueron recibidos por la jueza Gloria Albores.

Los choferes de las empresas Plaza y DumasCat, afiliados a la UCRA, suspenderán hoy el paro iniciado en las primeras horas del martes, como gesto de buena voluntad, en el marco de la negociación que llevan adelante con el Grupo Plaza para que reincorporen a tres trabajadores despedidos y se reconozca al gremio.

"Se está estudiando levantar la medida de fuerza con el objetivo de hacer un aporte al diálogo porque ahora estamos conversando. La empresa está firme en su postura de continuar con los despidos pero creemos que podemos avanzar en una negociación. Si la cosa no prospera, volveremos a las medidas de fuerza", resumió anoche uno de los dirigentes que participaba de la asamblea que los trabajadores realizaron en la sede de Luz y Fuerza La Pampa.

Albores.

La decisión comenzó a tomar forma al final de una jornada en que los dirigentes de UCRA y CTA, junto a los choferes, mantuvieron una reunión con la jueza civil Gloria Albores, quien había ordenado el operativo policial que en la medianoche del miércoles finalizó con incidentes entre los manifestantes y la Policía.

El encuentro se realizó, a partir de las 9.30, en la sede de Juzgado Civil 6, en el segundo piso de la Ciudad Judicial. Julio Acosta, titular de Luz y Fuerza La Pampa y dirigente de CTA Micheli, afirmó tras la reunión que la jueza no había dado ninguna orden de reprimir y que los efectivos golpearon a los trabajadores lo hicieron por "impericia o falta de profesionalidad".

Al salir del cónclave, el secretario general de UCRA La Pampa, José Cisneros, explicó: "La jueza no tenía todos los argumentos de la situación. Le expusimos los pasos que seguimos; ella no sabía lo que pasaba de este lado con nuestro pedido".

En coincidencia con Acosta, Cisneros afirmó que la propia jueza les aclaró que ella no había ordenado que se reprimiera y que la situación se le había salido de control a la fuerza policial.

Diálogo.

Más tarde, en horas del mediodía, los dirigentes Acosta, Ricardo Araujo (ATE) y Ceferino Riela (Sitraj), quienes apoyan el reclamo como referentes provinciales de la CTA Micheli, se reunieron con el gerente local del Grupo Plaza, Roberto López, y otro directivo. Los dirigentes le pidieron que no hubiera más despidos y que fueran reincorporados los tres trabajadores cesanteados.

La empresa sigue firme en cuanto a los despidos pero se abrió al diálogo y reconoció la existencia legal de la UCRA. El diálogo se extendió durante dos horas y media. El lugar de la cita, elegido por los directivos, fue un hotel ubicado en la zona centro de la ciudad.

Conflicto.

La Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA) está alineada en el ámbito nacional con la CTA Micheli. Desde que comenzaron con el plan de lucha por mejores salarios y condiciones de trabajo, a principios de este año, han contado con el apoyo de los gremios locales que integran esa central obrera: Luz y Fuerza La Pampa, ATE y Sitraj (Judiciales), entre otros.

Hace algunos días el gerente de Plaza, Roberto López, despidió a tres choferes aduciendo "pérdida de confianza". En lo formal, la excusa de la empresa fue que en un viaje entre Santa Rosa y San Luis se constató que llevaban pasajeros sin boletos.

En cambio, desde el gremio entienden que fue una represalia por la pertenencia de los choferes a la UCRA, un gremio combativo conformado por ex afiliados de la Unión Tranviaria Automotor (UTA), sindicato con el cual están enfrentados.

El paro comenzó el martes, junto con un bloqueo del predio de la transportista que afectó los servicios de corta, media y larga distancia de DumasCat. En cuanto a los micros urbanos, de la firma Plaza, la UCRA decidió que se continuara con un dispositivo de emergencia, con una unidad por línea.

¿Lock out?

La situación se complicó el miércoles, cuando la UTA, enfrentada con la UCRA, realizó un bloqueo total en la Terminal de Omnibus e impidió que circularan los pocos micros que lo estaban haciendo. La excusa del gremio tradicional fue que los choferes en paro estaban amenazando y agrediendo a los que no adherían.

Desde la UCRA y la CTA, en cambio, denunciaron que el paro de UTA no fue más que un lock out patronal del Grupo Plaza. De hecho, la empresa se presentó ante la Justicia para pedir el

desalojo del bloqueo en la Circunvalación pero no hizo ninguna presentación respecto a los micros que la UTA tenía retenidos en la Terminal. Esa noche, la Policía sólo se hizo presente en el primer lugar y no en el otro, hecho que para la UCRA no fue más que la confirmación de sus sospechas.

"Los trabajadores fueron golpeados".

El secretario general de Luz y Fuerza La Pampa, Julio Acosta, se refirió a la represión que los choferes de DumasCat y Plaza y él mismo en carne propia sufrieron el miércoles a la medianoche en los últimos minutos del bloqueo al predio de la empresa de transporte, en Circunvalación y Allan Kardec.

Esa noche, a las 0.15, hubo una refriega entre los manifestantes y la Policía. Unos 15 uniformados reprimieron con palos y disparos al aire (utilizaron postas de goma). Acosta cayó al suelo y sufrió una lesión en uno de sus brazos. Fue el momento de mayor tensión de los dos días que llevaba el bloqueo.

Los choferes decidieron levantar el piquete minutos después, cuando el propio Acosta les confirmó que era posible el diálogo con López y con la jueza Albores. "Las agresiones hacia mí no son importantes. La cuestión es que los compañeros están sufriendo represión de parte de una empresa y se los persigue por denunciar el estado calamitoso del servicio. La Justicia actuó en auxilio de una empresa y no responde cuando planteamos un derecho humano fundamental como es el derecho al trabajo", dijo.

Para Acosta, la represión fue producto de la "impericia o falta de profesionalidad" de la Policía. "Estábamos negociando y el comisario (Diego Martínez) estaba dialogando con la jueza. Estábamos hablando con intermediarios para saber si el gerente reconsideraba la situación de los cesantes y los compañeros estaban prendiendo gomas -relató-. La policía vino y empezó a los golpes aún con desconocimiento del mismo comisario, lo que nos llamó mucho la atención, porque, sin ninguna orden, actuaron reprimiendo y golpeando a los trabajadores".

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