Unas paritarias libres pero con techo bajo

Unas paritarias libres pero con techo bajo

Desde el Gobierno volvieron a insistir en aumentos en torno del 20-25 por ciento, que es lo que sostienen que habrá de inflación. Sindicalistas como Moyano y Yasky rechazaron un techo a la discusión; Macri prometió una reunión.

Tras un día de cruces entre el ministro de Trabajo, Jorge Triaca –que habló de encajonar los aumentos salariales de este año “entre el 20 y 25 por ciento”– y los dirigentes sindicales –que rechazan ponerle un techo a la discusión salarial y hablan de un 35 para arriba–, el presidente Mauricio Macri confirmó que convocará a las centrales sindicales a “sentarse a discutir paritarias”. Tanto el secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, como el de la CTA de los Argentinos, Hugo Yasky, habían descartado de plano una discusión con techo. “No puede haber condicionamientos después de haber sufrido durante tres meses aumentos de en los precios”, afirmó Yasky.

Los cruces sobre las paritarias fueron abiertos por la mañana por el ministro Triaca, que sostuvo que en las negociaciones de este año “el margen de la discusión salarial va a estar entre el 20 y el 25 por ciento, porque creemos que es donde va a estar la inflación”. Triaca aludió después a otros item con los que el Gobierno espera negociar con los gremios con más poder de choque una compensación que descomprima los reclamos. “Estamos dialogando con los dirigentes sindicales sobre muchos temas pendientes desde hace mucho tiempo, como el Impuesto a las Ganancias y la Asignación Universal por Hijo, y los vamos a llevar a la concreción porque eso impactará en el bolsillo de los trabajadores”, detalló.

Sin embargo, ante los dichos del ministro, el titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, advirtió que “no aceptará” un techo en la discusión salarial. “Si quieren limitar las paritarias, que lo digan y empezamos a hablar en otro idioma”, fue la advertencia de Moyano. El camionero consideró que la pretensión de mantener las negociaciones por debajo del 25 por ciento es sólo “la aspiración que él (por Triaca) tiene, pero cuando llegue el momento cada organización sindical dirá cuál es el tope. No lo puede decir él. Si son paritarias libres, son libres”, remarcó.

También Hugo Yasky, desde la CTA de los Argentinos, rechazó la intención de imponer un máximo. “No puede haber ningún condicionamiento, después de haber sufrido durante tres meses aumentos en los precios como los que se han registrado, y mucho menos después del golpe que significa el tarifazo, los aumentos de la luz y un retroceso salarial que ya, solamente en estos tres meses, oscila entre 10 y 15 puntos de pérdida del poder adquisitivo”, planteó. “No le vamos a transferir el salario de los trabajadores del sector público a los empresarios ni a las patronales.” El dirigente anunció además una jornada nacional contra los despidos y por las paritarias libres.

Pablo Micheli, de la CTA Autónoma, coincidió en que “no se puede firmar una pauta inferior al 35 por ciento porque la inflación fue de 33 a 35 puntos y la que viene estará arriba de un 30 por ciento”.

Ante el panorama revuelto, Macri hizo trascender la convocatoria al encuentro con los sindicalistas ayer en la Casa Rosada, donde, si bien sostuvo que el Gobierno no busca imponer un tope, repitió los números propuestos por su ministro. “Nosotros aspiramos a una inflación en el año entre un 20 y un 25 por ciento”, indicó en este sentido, “pero en las paritarias vamos a sentarnos a discutir para encontrar un equilibrio, teniendo en cuenta el esfuerzo en el que tenemos que ser todos parte para bajar la inflación”. Macri deslizó que llamará a las centrales obreras “esta semana o la que viene”.

El Presidente tiene con ellas un encuentro pendiente. Iba a recibir a dirigentes de las tres CGT el 23 de diciembre, pero la audiencia se canceló a último momento por un cortocircuito con condimentos políticos y de cartel. Moyano y sus aliados de los gremios del transporte plantearon que querían ser recibidos primero por el Presidente y después por Triaca, y no al revés, como había quedado formulada la invitación. También influyó la interna cegetista, con su complejo proceso de reunificación. Desde entonces, la convocatoria quedó en espera.

Acuerdos cortos

La ronda de negociaciones paritarias se está abriendo esta semana con los gremios docentes y estatales. Allí dejará una primera marca lo que acuerden los maestros de la provincia de Buenos Aires, donde el Suteba –la organización mayoritaria de los docentes bonaerenses– está pidiendo una recomposición superior al 35 por ciento (ver recuadro). La mayor parte de los gremios privados le seguirá después. Camioneros, por ejemplo, debe definir recién en abril.

Las discusiones tendrán como marco un escenario en el que el aumento de los precios y la devaluación se cruzan con los despidos, masivos en el Estado y también crecientes fuera de él. En esta situación, los cruces no se limitaron a Triaca y los dirigentes sindicales. De recorrida por La Matanza, el ex gobernador bonaerense Daniel Scioli le reclamó al Gobierno “que atienda la problemática del salario porque es el motor de la economía”. “El trabajo es lo que genera dignidad y el círculo virtuoso del mercado interno y en este contexto internacional de crisis en Brasil y en China, tenemos que fortalecer el mercado interno y no debilitarlo”, indicó el ex candidato presidencial del Frente para la Victoria.

A su vez, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, buscó poner paños fríos y en la rueda de prensa que ofreció con el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay (ver página 2) aseguró que las paritarias “serán libres”. “En estas negociaciones se buscará que los trabajadores mantengan su poder adquisitivo y condiciones laborales. Para nosotros las paritarias son libres, y con diálogo y buena fe habrá solución de los problemas”.

En la misma línea para descomprimir, el secretario de Trabajo Ezequiel Sabor, avanzó en la propuesta de hacer acuerdos por seis meses en lugar de anuales, para seguir más de cerca a la inflación.

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