La unidad cegetista, cada vez más lejos

Cuando se barajaban tres nombres para conducir la nueva CGT, una veintena de sindicatos acordaron proponerle a Miguel Arena que siga al frente y dejaron pedaleando en el aire a la mesa chica. El conflicto es gremial pero también político, y tanto la CGT como el Cesso pretenden manejar la nueva central obrera.
El intento de unidad de la Confederación General del Trabajo (CGT) está a punto de naufragar. Es que se dio un caso extraño, ya que el mismo día -el martes- en el que la mesa chica buscaba una figura de consenso para todos, 21 gremios se reunían por la noche y proponían la continuidad de Miguel Arena al frente de la central obrera.

El titular del sindicato de empleados de Correos (Foecyt), Alejandro Kette, sorprendió ayer cuando en el programa radial "Un Cacho de mañana", por FM 98Pop, aseguró que los 21 gremios se habían reunido y "como no querían que fuera Lucas Newbery el próximo secretario general de la CGT, entonces decidimos que lo siga siendo Miguel Arena".

Kette ya estaba informado de lo que había resuelto la mesa chica y opinó sobre los nombres que se habían tirado como futura conducción. En ese sentido, rechazó el de Jorge Decrecchio (Camioneros), que "nos dijo que no tenía el tiempo necesario para hacerlo", explicó; el de Daniel Prestipino (Gráficos), a quien calificó como "un sindicalista de escritorio"; y el de Carlos Manzur (Sanidad), sobre quien expresó que lo veía "muy cerca de temas políticos".

Cuando Manzur se enteró de la decisión de estos 21 gremios que de alguna manera desautorizaban cualquier avance en las negociaciones de la mesa chica, se manifestó "muy sorprendido" por las declaraciones de Kette y anunció por el mismo medio que él renunciaba a su rol de negociador. "Queremos tratar esto con seriedad, y de ser así, automáticamente me retiro de la mesa chica", añadió.

Miguel Arena, enterado de todo lo que había pasado, ratificó su respaldo a Lucas Newbery, pero manifestó que iba a esperar la reunión del lunes "y después veré qué voy a hacer. Pero yo quiero que el próximo delegado regional sea Lucas", insistió, tras lo cual opinó que "está muy metida la política en todo esto, la interna del PJ y la general".

Propuestas y rechazos

Alejandro Kette habló ayer por "Un Cacho de Mañana" y contó todo el proceso que desembocó en esta controversia. "Hace un mes decidimos abrir la CGT e invitamos a los gremios hermanos a que participaran. Nosotros teníamos un nombre, decidido y consensuado, que era Lucas Newbery, que decidimos sostenerlo en la negociación de la mesa chica, pero la primera reunión de la misma no fue tan buena como se dijo en los medios, sino al contrario, fue muy mala porque se le pegó mucho a Miguel Arena cuando en la reunión grande se lo había ponderado y a Lucas se le dijo 'traidor' y otras cosas, y lo hizo gente del Cesso. Con Miguel (Arena) pudimos haber tenido diferencias, pero no podemos desconocer la participación que tuvo con los conflictos grandes y chicos en Olavarría, con todos aquellos trabajadores que están completamente desamparados. La CGT cumplió a rajatabla con esa función. Bueno, considerando que si el conflicto era que fuera Lucas Newbery, nosotros vamos a proponer a Miguel Arena y le vamos a pedir en la reunión del viernes que siga conduciendo la CGT".

El grupo de que decidió esto, según Kette, lo conformarían "21 gremios y estamos todos de acuerdo. Miguel se estará desayunando ahora con todo esto, pero es un hombre comprometido y tendría que seguir por el período que nosotros le planteamos".

Para el gremialista, "estamos viendo que hay intereses políticos, y la CGT tiene que ser libre de todo eso. Para eso están las 62 Organizaciones Peronistas para que no se haga política. Por eso vamos a pedir que siga Miguel y que Lucas lo siga acompañando como lo ha hecho hasta ahora y para que haga la experiencia que según ellos dicen que le falta. Y será Lucas el próximo secretario general".

Advirtió que esta propuesta no contemplaría al Cesso "porque ellos no quieren estar con nosotros, y no se puede obligarlos. Vos podés llevar el caballo a tomar agua, pero no podés obligarlo a que tome".

Alejandro Kette se refirió a la reunión de la mesa chica en la que "no estuvo el gremio hermano de Luz y Fuerza" y dijo que el titular de ATSA "quería que fuera Decrecchio el próximo delegado regional, Daniel Prestipino como segundo y Manzur como tercero. Decrecchio ya nos dijo que él no podía participar porque no tenía el tiempo necesario que tenía que tener. Porque Jorge no está ni los lunes ni los viernes en Olavarría".

-¿Pero lo aceptarían?

-No.

-¿Y a Daniel Prestipino?

-Tampoco porque consideramos que Daniel no ha participado en ningún conflicto que ha tenido Olavarría. Ha sido un sindicalista de escritorio.

-¿Y Manzur?

-Tampoco. No le sacamos a Carlitos su experiencia y la forma de manejarse en su gremio, pero eso es aparte. Lo veo muy cercano a temas políticos.

-¿Lo que quiere decir que todo quedaría como antes?

-Sí, claro, vamos a proponer a Miguel Arena para que siga, que tiene mucho para dar, y que el Cesso haga lo que quiera.

Renuncia

Carlos Manzur no podía creer lo que se le estaba apuntando sobre lo que había expresado su colega Alejandro Kette unos minutos antes. Aclaró que no se había cerrado la unidad con el Cesso, pero "habíamos avanzado mucho. Esto me cae de sorpresa, porque yo también formo parte de los 21 gremios que según Kette se habían reunido para proponer la continuidad de Miguel Arena. Sí, estoy sorprendido. No es lo que habíamos hablado y no es Alejandro Kette la persona que estaba autorizada a hacer la prensa de estas reuniones. No puedo decir más que eso. Estoy sumamente sorprendido de esto".

Se preguntó "con qué autorización ha salido a decir esto, pero es diferente a lo que teníamos pensado y a cómo veníamos haciendo las negociaciones. Y si esto es así, si lo que dice Kette es cierto, no sólo se romperían todas las negociaciones, sino que yo, personalmente, doy un paso al costado. No me gustan las cosas sin seriedad, sin los compromisos que hay que cumplir. Y a mí las cosas escondidas no me gustan. Por tal razón, de ser así, yo ya estoy dando un paso al costado de la mesa chica. Si ésa es la opinión de los 21 gremios, está bárbaro, lástima que no me avisaron. Alejandro tiene por costumbre salir a los medios y hacer declaraciones explosivas... Si lo hizo, sabrá por qué lo hizo. Yo ya estoy renunciando a la mesa chica".

La polémica rebotó durante todo el día, aunque no sólo en el ámbito gremial, sino también en el político. "Está la interna peronista -apuntó Kette-, y la CGT no es para usarla en esas cosas, sino para usarla cuando hay conflicto de trabajadores, cuando hay personas desamparadas y buscan en la CGT una entidad fuerte para que los pueda sostener en el trabajo. Soy ultrakirchnerista y lo sigo siendo, pero también pienso que en la CGT debo hacer sindicalismo. Para hacer política están las 62 Organizaciones".

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