La unidad de la CGT se mueve al ritmo de los presidenciables

La unidad de la CGT se mueve al ritmo de los presidenciables

La reunificación no se concretará hasta las PASO, pero avanza un plan común para condicionar a los candidatos y no ceder protagonismo

La CGT, en sus tres vertientes, trazó al menos una estrategia común para el año electoral: avanzará lentamente en sus gestiones de unificación con el fin de condicionar a los candidatos a presidente y no ceder protagonismo en el futuro mapa político.

No habrá unidad antes de las elecciones primarias del 9 de agosto. Sí podría haber fotos que escenifiquen acuerdos y hasta podría surgir un documento que reivindique algunos de los reclamos en los que coincide el movimiento obrero: inflación, paritarias libres, impuesto a las ganancias e inseguridad.

El plan original tomó forma al filo del cierre de 2014, en los furtivos encuentros entre Hugo Moyano y los oficialistas Gerardo Martínez, José Luis Lingeri y Andrés Rodríguez. Asistieron a una de las reuniones Guillermo Moser, de Luz y Fuerza, y Carlos West Ocampo, de Sanidad. Ellos integran el sector de "los Gordos" (representantes de los grandes gremios).

Hasta ahora, los únicos que se mantuvieron al margen fueron los gremios que se agrupan en el Movimiento de Acción Sindical, que lidera el taxista Omar Viviani, y los sindicatos clave de la industria: los metalúrgicos de Antonio Caló y los mecánicos del Smata de Ricardo Pignanelli, ambos aún alineados con el kirchnerismo. En el horizonte, Caló proyecta la unidad de la CGT sólo si el próximo presidente no es de cuna peronista. Es decir, se uniría si ganara Mauricio Macri o el candidato del Frente UNEN.

En diciembre, cuando parecía que dirigentes de las tres CGT estaban dispuestos a reencontrarse en un mismo camino, el anuncio sobre la eximición del impuesto a las ganancias del medio aguinaldo congeló las negociaciones. El plan "quedó paralizado hasta marzo", estimaron desde las tres centrales.

De todos modos, la estrategia de fondo continúa en pie. Detrás de los tres principales candidatos a presidente que arrojan las encuestas, hay un puñado de gremialistas que traccionan a su favor. Dependerá de quién llegue a la Casa Rosada para definir el perfil de la cúpula de una posible CGT unificada.

Si bien muchos gremios de oficialistas volcaron por ahora su apoyo para Sergio Urribarri, Daniel Scioli, que asoma como favorito en la interna kirchnerista, es quien mejor supo arropar a Caló, el jefe de la CGT alineada con el Gobierno. Caló, Martínez, de Uocra, y Carlos Quintana, el jefe bonaerense de los estatales de UPCN, son los pilares sindicales de la candidatura del ex motonauta. Entre ellos, Moyano ubicó a uno de sus laderos: Omar Plaini. El canillita ya escenificó su incorporación al sciolismo en el Congreso.

De ser Scioli el próximo presidente, Caló mantendría el poder para negociar los cargos jerárquicos de la eventual central unificada. Moyano, a pesar de contar con Plaini, asume en privado que abandonaría el sillón de mando en caso de que se concretara la unidad, quienquiera fuera el ganador de las elecciones de octubre. Además, el líder camionero podría esta vez no apoyar públicamente a ningún presidenciable.

El sector de "los Gordos" fue el primero en apostar por Sergio Massa, incluso antes del triunfo electoral de 2013, al que aportó con la candidatura a diputado nacional de Héctor Daer. Hoy, detrás del Frente Renovador, se agrupan, además, Facundo Moyano, Abel Frutos, Omar Maturano, Roberto Fernández y el barrionuevista Carlos Acuña.

De ser Massa el próximo presidente, siguiendo con el juego de especulaciones, la CGT unificada podría ser moldeada por "los Gordos", aunque el moyanismo tendría injerencia a través de Facundo.

Empujado por sus asesores de campaña, Macri ensaya desde hace un tiempo un forzado acercamiento con los sindicatos. Sabe que en el armado nacional de Pro necesitará una pata gremial. Detrás de su candidatura, se enrolaron el barrionuevista Dante Camaño y Amadeo Genta, jefe de los municipales porteños e integrante de la CGT moyanista.

En caso de ser Macri el próximo presidente, serían Luis Barrionuevo y Moyano, ambos muy elogiosos de la gestión porteña de Pro, los arquitectos de la eventual central unificada. Pero el rompecabezas podría alterarse ante la proyección de Caló, que cree que la unión sólo es posible si el presidente no es de origen peronista.

Más allá de los respaldos y de las especulaciones, en el manual sindical prima el gen camaleónico. Lo blanqueó Caló: "Somos pendulares: un día estamos con uno; otro día, con otro". Otro dirigente de peso aportó: " El movimiento obrero suele jugar el segundo tiempo, cuando el resultado esté más claro".

UTEDYC ACORDÓ UNA SUBA DEL 30%

Las paritarias de 2015 tuvieron ayer su segundo acuerdo, el de la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (Utedyc), que firmó un aumento salarial anual de un 30% , a efectivizarse en tres cuotas.El trato que cerró Utedyc a fines de diciembre y que fue homologado recientemente por el Ministerio de Trabajo establece que las subas serán en tres tramos: 15% en enero, 10% en julio, y 5% en abril.El Sindicato de los Empleados y Obreros de la Enseñanza Privada, que representa al personal no docente de universidades y colegios privados de todo el país, fue el primero en cerrar paritarias. Logró una suba del 38% en dos cuotas: un 30% en marzo y el 8% en agosto..

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