Sin unidad para el reclamo al gobierno

"Divide para gobernar", fue la frase que primó entre los consternados manifestantes que no salían de su asombro por el cortocircuito generado entre los convocantes de la protesta.
Cuando todo hacía prever que la jornada de paro tendría mayor relevancia porque coincidían en la medida de fuerza estatales y docentes, en la práctica quedó fuertemente en evidencia la fractura entre ambos convocantes. Si bien se había anticipado que en Santa Rosa las movilizaciones iban a unirse en un punto para que maestros y estatales marcharan juntos hacia la Casa de Gobierno, a las 10.30, hora fijada para la convergencia de ambos sectores, los que se encontraban en la Plaza San Martín, de la Intersindical, decidieron emprender el camino sin esperar a sus ocasionales aliados.

Fue así que la columna con representantes de los 12 gremios estatales, en una cantidad levemente inferior a la del 24 de agosto, llegaron al Centro Cívico y en vez de agolparse en la explanada decidieron recorrer el perímetro del edificio gubernativo al son de los bombos, redoblantes, cacerolas, silbatos, cornetas y portando pancartas y carteles humorísticos alusivos a la reivindicación salarial.

Llegan los docentes.

Cuando esto ocurría, llegaron al lugar los docentes (incluidos los de Sadop y AMET), que ya tenían preparado un equipo de sonido. Sus dirigentes tomaron el micrófono y comenzaron a enumerar los puntos que conforman el paquete de reclamos por el que fueron al paro; entre otros: la reapertura de la paritaria sectorial, la negativa al diseño ministerial de la caja curricular del nuevo secundario, más presupuesto educativo, un sistema inclusivo y salas de cuatro años para todos los pampeanos, nuevo nomenclador para maestros de grado, celadores y coordinadores, definición en materia de transferencia de los profesores del polimodal y más horas institucionales. También se demandó el recálculo de los haberes jubilatorios de los pasivos provinciales afectados por la emergencia previsional y la incorporación a la Ley 643 de los porteros.

Poco antes del mediodía, los intersidindicales se reunieron con los docentes y quien oficiaba de locutora pidió que se entonara el Himno Nacional Argentino. Tras ello, y algunos minutos de indecisión, comenzó la desconcentración de los manifestantes y los interrogantes sobre lo que había pasado: que ningún dirigente estatal se dirigió a los presentes. "No trajimos equipo de audio y nadie de Utelpa nos facilitó el micrófono", explicó el judicial Ceferino Riela, a la par de reconocer sentirse avergonzado por ese quiebre en las relaciones que había quedado de manifiesto. Por el lado del sindicato de maestros provinciales, su secretaria general Claudia Fernández, fustigó a los de la Intersindical porque no habían cumplido con la palabra empeñada de esperar en la plaza San Martín la llegada de los maestros para caminar al unísono hacia la Casa de Gobierno.

Pero la división no sólo se reflejó en la concentración, también en las reparticiones gubernativas del Centro Cívico, donde salvo algunas excepciones, primó entre los empleados la defensa de su día laboral y evitar su descuento por parar, lo que ya sufrieron algunos el mes pasado, significándoles alrededor de 160 pesos menos de sueldo.

Adhesión dispar.

El paro tuvo mayor adhesión en la Ciudad Judicial y en el hospital Lucio Molas, no así en los centros de salud barriales, producto de la presión ejercida por los jefes, según denunciaron dirigentes del Sitrasap y de UPCN.

Otra vez fueron los maestros los que dejaron en claro que los paros son efectivamente cumplidos. Ayer, la conducción de Utelpa habló de un nivel de acatamiento del 95 por ciento en toda la provincia.

Hoy, continuará la protesta de la Intersindical. La modalidad de protesta no contempla movilizaciones y sí acciones sorpresivas: ollas populares, cortes de calles y rutas, y la ocupación de espacios públicos para propagar la reivindicación fundamental de los estatales: un incremento del 15 por ciento para el último cuatrimestre del año.

Hasta ayer, desde el Ejecutivo Provincial no hubo señales de intentar reiniciar el diálogo con los gremios. Resta saber qué lecturas harán de la jornada de protesta el gobernador Jorge y la Intersindical, si el primero sigue apostando a que el plan de lucha se vaya debilitando y si los gremios se ven obligados a reelaborar una estrategia de lucha a largo plazo.

Acuerdo con empleados legislativos

Desde la Dirección de Prensa de la Legislatura Provincial se informó los alcances del acuerdo entre el gremio APEL y las autoridades de la Cámara con respecto al descuento del día de paro a finales de agosto. Está referido únicamente a esa fecha y debido a la imposibilidad de definir claramente qué empleado había adherido a la medida de protesta, ya que mientras algunos no concurrieron al lugar de trabajo, otros sí lo hicieron aunque no desarrollaron tareas.

Anteayer, el titular del sindicato Abel Bafundo, anunció en asamblea de empleados de la Casa de Gobierno que se había llegado a ese entendimiento, aunque fue más allá y planteó que idéntica medida, de no descontar, se implementaría para los días de paros sucesivos. El Poder Legislativo, más allá de circunscribir lo dispuesto a la huelga anterior, se diferencia así del Poder Ejecutivo, que decidió el descuento de los días no trabajados. La queja gremial fue que esa deducción se hizo de manera selectiva, a modo de presión.

"Estado explotador y precarizador"

La Intersindical, que al final no pudo hacer oír su voz en la concentración de ayer en la Casa de Gobierno, se limitó a difundir entre los periodistas una nota que se le dejó al gobernador Oscar Mario Jorge. Le imputan ejecutar políticas "liberales y antipopulares", en contradicción con su declamada pertenencia al proyecto "progresista, nacional y popular".

En el escrito se le pide al mandatario que abone al personal monotritutista vinculado con la Provincia una asignación mensual superior al salario mínimo, vital y móvil establecido a nivel nacional. Se expone que hay trabajadores que cobran de bolsillo menos de dos mil pesos, cuando ese mínimo llega a 2.670 pesos. "Por estas razones pedimos que en lo inmediato se actualice el haber de dicho personal, en el camino de garantizar su pase a planta permanente, tal como se lo ha estado reclamando desde la Mesa Intersindical", se remarca en el escrito dejado en Mesa de Entradas del despacho del mandatario.

"Teniendo en cuenta las posturas asumidas por el señor gobernador que se ha manifestado como progresista, nacional y popular, entendemos que no hay nada más liberal y antipopular que intentar ocultar la relación de dependencia con el Estado mediante contrataciones como estas. Es inmenso además el daño que se le hace a la educación, porque al ser monotributistas en su mayoría trabajadores auxiliares de educación, el mensaje a los niños pampeanos sobre un Estado explotador y precarizador de la relación laboral, es un pésimo ejemplo", concluye el escrito de la Intersindical.

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