Los uniformados rechazan el aumento y mantienen el paro

A pesar del acuerdo alcanzado el jueves, un sector de la fuerza continúa disconforme con el ofrecimiento del PE. Unos 80 agentes protestaron en la Jefatura de policía para exigir una nueva negociación
Una confusión en la rúbrica del acuerdo firmado entre el PE y la fuerza pública, despertó el malestar de los uniformados. Finalmente, ayer por la mañana el ministro de Economía, Jorge Jiménez, explicó el alcance del aumento, y los agentes quedaron satisfechos.

No obstante, un reducido sector de la fuerza continúa con las medidas, en disconformidad con el aumento logrado por sus representantes.

“Estamos con una medida de fuerza. Ayer se votó el descontento generalizado por el acuerdo firmado con el Gobierno. Desde un primer momento la suba era de un 24% y no de un 40% como habían dibujado. Por eso, exigimos una suba de un 37% como piso, remunerativo y no bonificable en una sola parte”, explicó el agente Chaile, en diálogo con primerafuente.

Por otra parte, aclaró que los oficiales Palavecino y Nacusse, quienes integraban la Comisión Negociadora que rubricó el acuerdo con el Ejecutivo, “dieron un paso al costado”.

No obstante, Víctor Nacusse, quien hasta ese momento era representante de los uniformados, explicó que “hubo un error de interpretación, que derivó en el malestar de los trabajadores de la fuerza”.

El acta firmada el jueves contempla un adicional remunerativo no bonificable de un 40% sobre la asignación al grado, que representan una suba de alrededor de $ 1200, en dos partes iguales. La primera cuota se aplicará con los salarios de marzo y lo cobrarán retroactivo en abril. Los otros $ 600 (el 20% restante) a cobrar con la liquidación de sueldos del mes de Julio.

De este modo, un agente recién sumado a la fuerza, percibirá a partir de marzo un sueldo promedio de $ 5.076, que en julio llegará a los $ 5.553. Por lo que el aumento real de bolsillo oscilará los $ 1.160.

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