La UOCRA sigue a los balazos y sin control

La UOCRA sigue a los balazos y sin control

La interna sindical ahora incluyó un violento intento de copar la sede gremial en pleno centro.

Un policía se lleva detenida a una de las personas que protagonizaron la batalla campal.Agustín MartínezNeuquén.- El domingo a la noche sonó el celular de Víctor Carcar, secretario general de la UOCRA, y alguien le dijo que un grupo grande de gente estaba preparando un ataque a la sede sindical, ubicada en pleno centro de la ciudad de Neuquén. Le indicaron que se trataría de un copamiento del gremio en horas de la madrugada y que durante todo el día se había estado reclutando gente de Cutral Co, Plaza Huincul y San Patricio del Chañar para ese fin. Carcar dio aviso a la Policía y preparó a su gente para una defensa.

Los minutos se hicieron eternos, mientras la madrugada del lunes recién se asomaba. La espera finalizó cerca de las 3 cuando un colectivo, seguido por otros vehículos, ingresó por la calle Alderete hasta llegar a la sede gremial, ubicada a pocos metros de la calle Tucumán.

Cuando el grupo se bajó de los vehículos, los referentes de la UOCRA fueron al choque para evitar que ocuparan el gremio. Hubo trompadas, piedrazos, golpes con palos y disparos de arma de fuego hasta que intervino la Policía, ubicada a menos de dos cuadras del lugar. Fue un nuevo episodio violento, similar al que había ocurrido el 3 de febrero pasado. Ayer, con balas de goma intentaron dispersar a los manifestantes de uno y otro bando. La calle Alderete se convirtió en el escenario de una batalla campal hasta que llegaron refuerzos policiales que pudieron controlar la situación.

En el desbande, interceptaron a una de las combis en la esquina de Chubut y Perito Moreno, y demoraron a 31 personas que ocupaban el colectivo. Otra camioneta fue emboscada en Illia e Independencia con cinco hombres, al igual que un Chevrolet Corsa que fue detenido en calle Colón con otras siete personas en su interior. También demoraron a unas 20 que estaban en el interior de la UOCRA.

"Este fue un hecho delictivo. ¿Quién puede venir a las 2 de la mañana a reclamar algo?", se preguntó Carcar cuando se calmaron los ánimos.

La misma pregunta se la hizo la Fiscalía encabezada por Horacio Maitini, quién ordenó una requisa de los vehículos involucrados y un allanamiento a la sede de la UOCRA. En el edificio donde funciona el gremio se secuestraron municiones calibre 9 y 22 milímetros, mientras que en los autos y camionetas se encontraron cuchillos y gomeras. 

Maitini también solicitó las filmaciones de las cámaras de seguridad que funcionan en las inmediaciones de la sede gremial, y ordenó efectuarles a las personas demoradas pruebas científicas para determinar la existencia de restos de pólvora en sus manos.

A partir de esas pericias, se resolverán en los próximos días las eventuales acusaciones contra las personas involucradas en el hecho.

"Andaban reclutando gente con plata por todos lados. Es toda gente paga, ¿qué obrero va a ir a las 3 de la mañana armado a buscar trabajo?". "No se cuál es el sentido de venir a tomar o romper el gremio. Estamos trabajando bien y tenemos un trabajo social importante". ¿Por qué tendría que intervenir el sindicato? Es lo mismo que si tomaran la Casa de Gobierno y pidieran que lo saquen a Gutiérrez". Víctor Carcar. Secretario General de UOCRA

Algunos puntos que no cierran

Algún interés más allá de los puestos laborales o la conducción del gremio parece haber escondido detrás de los reiterados enfrentamientos que se registran en el gremio de la construcción.

El sindicato debe llamar a elecciones a fin de año, por lo que parece un disparate que un grupo de afiliados intente copar el gremio con el objetivo de desbancar a las actuales autoridades elegidas en los últimos comicios, cuando faltan 9 meses para el llamado a elecciones.

Si el origen del conflicto fuera el reclamo de puestos laborales, nadie podría explicar cómo un grupo de desocupados tiene los recursos y la logística para contratar un colectivo, llenarlo de manifestantes y traerlo desde la comarca petrolera para que concluya con otro grupo desde El Chañar y atente contra el sindicato. "Alguien está atrás de todo esto", reconoció ayer una fuente de gobierno.

Ayer uno de los desocupados de El Chañar, Juan Acsama, aseguró que desde hace tiempo vienen sufriendo amenazas y hechos de violencia por parte de la dirigencia local. Y hasta deslizó que tanto Carcar como su segundo, Levi, vendían drogas en las obras.

Cualquiera de las hipótesis, la Justicia deberá investigar a fondo estos últimos hechos para evitar –como ya lo viene anticipando la Policía- un gran baño de sangre.

Piden que se investigue a fondo

El ministro de Seguridad, Jorge Lara, prometió ayer seguir de cerca el enfrentamiento de la UOCRA y solicitó a la cartera de Trabajo monitorear de cerca el gremio y, especialmente, las negociaciones alrededor de la bolsa de trabajo que tiene el sindicato, uno de los aparentes motivos de disputa y reclamos por parte de desocupados de otros lugares de la provincia.

"Es un hecho desagradable que vamos a seguir a fondo. Hay varios antecedentes de peleas en la UOCRA, pero ahora es un grupo que dice ser de El Chañar y no se sabe si obedecen a internas de ellos o no. Estamos trabajando", agregó Lara en declaraciones a la prensa.

El ministro dijo que dos efectivos resultaron heridos en medio de la batalla campal que se registró en horas de la madrugada. "No encontramos una explicación a tanta agresividad", indicó.

Comentá la nota