UOCRA: Terminó el conflicto con la decisión de los disidentes de conformar un gremio paralelo

La fracción opositora a la actual conducción levantó la carpa que había montado frente al edificio de la seccional Ushuaia de la UOCRA, para evitar nuevos enfrentamientos con afiliados que respaldan la conducción de José Salinas. Antes de retirarse hicieron una asamblea y decidieron iniciar los trámites para conformar un gremio paralelo en el sector de la construcción.
USHUAIA.- Los trabajadores que mantenían presencia casi de manera ininterrumpida frente a la seccional Ushuaia de la UOCRA, decidieron levantar la carpa que habían armado tras los incidentes que dejó cerca de diez heridos durante la tarde del martes, aunque advirtieron que iniciarán los trámites para conformar un gremio paralelo, disconformes con la conducción de José Salinas.

Ayer pasado el mediodía, los momentos de tensión retornaron luego de que la policía informó a la fracción disidente que la jueza María Cristina Barrionuevo había ordenado entregar el edificio -o lo que quedó de él-, al secretario General de la UOCRA, José Salinas.

La decisión judicial llevó a los manifestantes -que acampaban frente a la sede gremial- a tomar palos y todo elemento contundente que estaba a su alcance para enfrentar a los seguidores de Salinas que intentaran tomar posesión del gremio.

Para evitar que se repitan nuevos enfrentamientos como los ocurridos el martes a última hora de la tarde, la Policía desplegó un importante dispositivo de seguridad. Cerca de 50 efectivos, algunos con pertrechos de infantería, conformaron un cordón policial frente a las puertas del gremio.

Durante el paso de las horas la tensión fue aumentando, sobre todo cuando trascendió que al menos tres colectivos habían partido desde Río Grande con afiliados de la UOCRA que se dirigían a la capital a respaldar a Salinas y la actual comisión directiva.

Pidieron paz

Personal de la policía habló hasta el cansancio con los disidentes para que depusieran su actitud y dejaran de lado los palos para buscar un camino alternativo a la potencial violencia que se presagiaba.

Esta disuasión pacífica por parte de los uniformados rindió sus frutos cuando Oscar Cuevas, uno de los conductores de la fracción disidente, fue la voz cantante de una asamblea que inició antes de las 16:00 y se extendió por más de una hora.

Los trabajadores presentes se expresaron por distintas alternativas, hasta que se decidió la conformación de un nuevo espacio gremial que contenga a los que consideran la gestión de Salinas totalmente irregular.

Otro de los que piensa distinto a la actual conducción es Carlos Godoy, quien también estaría en consonancia con la idea de iniciar los trámites para crear un nuevo sindicato que represente a los trabajadores de la construcción.

Finalmente los trabajadores dejaron de lado los palos y los garrotes para asumir una variante a la disidencia de manera pacífica y se retiraron del lugar. Así, primó el sentido común y se evitó un posible enfrentamiento.

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