Los vigiladores privados festejaron su día con un aumento salarial del 30,4 por ciento

Un aumento escalonado del 30,4 por ciento fue el acuerdo salarial logrado por el gremio de los vigiladores privados. Es un anuncio importante ya que se advierte que la situación económica para este año es complicada.
"El gremio consiguió a partir del primero de mayo un 30,4 por ciento de aumento, en tres partes que se repartirán entre mayo, julio y octubre", explicó ayer Miguel Arena, titular de la delegación local de la CGT y del Sindicato del Personal de Seguridad (Upsra), al analizar la situación del sector al haberse festejado ayer el Día del Trabajador Vigilador.

Pero, aunque Arena destacó el aumento que alcanza "básico, viáticos y no remunerativos porque es como se les está pagando", advirtió que "la situación está media complicada por como están los salarios".

El gremialista indicó que "en octubre el salario va a ser de 2.700 pesos para el vigilador, para la categoría más baja". Y planteó que "si bien esto es algo la inflación lamentablemente lo aniquila, porque llega tardío, tendría que haber sido en octubre del año pasado, es un paliativo que va a poner contenta a mucha gente, porque hoy no te alcanzan ni 3.000 ni 4.000 pesos".

Además, recordó que "a partir de este movimiento que hubo en el mundo y el cimbronazo que también se sintió en el país perdimos 42 vigiladores que no fueron recuperados" y se esperanzó en que "con este aumento las empresas no vuelvan a sacar gente, el empresariado tendrá que tomar conciencia y hacer el esfuerzo que hace todo el mundo".

En ese sentido, el 2009 fue un año muy difícil para el sector porque "sacaron gente de todos lados. Imagine que para nosotros que tenemos 400 personas afiliadas haber perdido 42 puestos de trabajo es una enormidad".

Al referirse a este nuevo festejo del Día del Vigilador, Arena reveló que "nos agarra luchando, porque tenemos problemas sociales y no llegamos en la medida que el trabajador necesita. Ahora el básico va a quedar en 1.850 pesos y de ahí el 3 por ciento va a la obra social, con los costos que tiene hoy la salud esa cifra es una bagatela para afrontar los problemas que se presentan".

Paralelamente, otros inconvenientes afectan al sector, ya que "en una agencia de seguridad de Olavarría ponían soldados y gente con grado en actividad a hacer el trabajo de un vigilador" y en otros casos, como los "grandes supermercados, te ponen seguridad interna de ellos y dividen las aguas".

Por eso reclamó que "el que tiene que controlar a las agencias de seguridad es un ente de La Plata, pero no aparecen nunca".

De la misma forma, explicó que en el caso de la seguridad privada que contratan los boliches en Olavarría se ha generado "un sindicato de patovicas donde nosotros no tenemos nada que ver, no tenemos participación porque se manejan ellos mismos".

Y discriminando la situación del sector en nuestra ciudad con los problemas que se viven en otros puntos del país, fundamentalmente en el Gran Buenos Aires, el sindicalista fue terminante al exponer que "si acá nos pasara algo así sería un golpe terrible para nosotros".

Arena apuntó así a las vinculaciones que se sospecha ha habido en hechos delictivos importantes ocurridos, principalmente, en countrys del conurbano bonaerense con el personal que ha prestado servicios en las agencias que brindan seguridad en esos puntos.

Comentá la nota