Viviani en lugar de Caló, "plan B" de los anti-Moyano

Mañana el bloque opositor volverá a reunirse en la sede de la UOM para avanzar hacia un Congreso propio
El bloque de opositores a Hugo Moyano volverá a reunirse mañana para definir su estrategia, sumido en la incertidumbre en torno al candidato que encabezará el sector desde octubre, pero con un plan alternativo a mano. El nombre del taxista Omar Viviani comenzó a sonar fuerte entre los rivales del camionero a partir de la baja de las acciones del metalúrgico Antonio Caló, ausente en los últimos encuentros opositores y, sobre todo, en la reunión con Cristina de Kirchner de la semana pasada en la Casa de Gobierno.

El punto central de la agenda del sector será ratificar la convocatoria a un Comité Central Confederal para el 23 de agosto y a un congreso de renovación de autoridades para el 3 de octubre, similar al que hizo Moyano en Ferro dos semanas atrás, pero a la espera de contar con el aval del Ejecutivo que el camionero no tuvo.

Ese ítem estaba contemplado en el orden del día del encuentro que tuvieron los «gordos» de los grandes gremios de servicios, los «independientes» y exaliados de Moyano la semana pasada en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), pero finalmente no se pudo abordar. Como informó este diario, el obstáculo tenía que ver con una irregularidad administrativa nunca zanjada: el gremio de mecánicos (SMATA) jamás le comunicó al Ministerio de Trabajo el reemplazo del fallecido José Rodríguez por Mario Manrique para ocupar un cargo en el Consejo Directivo de la CGT.

Cuando la cartera laboral prorrogó los mandatos de ese cuerpo (en la misma resolución en la que impugnó el congreso de Moyano), incluyó a Rodríguez y no a Manrique, con lo que el conteo de cargos para uno y otro sector se mantuvo en un virtual empate. Hoy SMATA prevé subsanar esa irregularidad y de ese modo garantizarle al sector opositor el voto favorable de 18 de los 35 miembros del Consejo Directivo cuyo mandato extendió Trabajo.

Pero el tema numérico no es el único ni el menor de los problemas del grupo. Cuando parecía que Caló se afirmaba como postulante a secretario general de una nueva CGT en octubre, el metalúrgico se abstuvo de participar de cónclaves fundamentales: no estuvo en una reunión acotada que convocó Cristina de Kirchner en Olivos a fines de junio ni a la de la semana pasada en la Rosada, como tampoco en la del jueves último en la UOM. Ya en esa última reunión, algunos de sus participantes jugueteaban con el nombre de Gerardo Martínez (obreros de la construcción, UOCRA) como posible líder sectorial. Esa chance, que alentaban algunos «gordos» como Oscar Lescano (Luz y Fuerza), se desvaneció ayer al confirmarse la participación de Martínez en organismos de inteligencia durante la dictadura.

Desde entonces primó la incertidumbre. Desde varios sectores comenzó a hablarse de Viviani como eventual reemplazo de Caló. El taxista cuenta a su favor con un perfil reivindicativo producto de años de actuar en sintonía con Moyano. De hecho, acompañó al camionero hasta fines del año pasado, cuando rompió por la radicalización del discurso opositor del jefe de la CGT.

Junto con Viviani se pasaron de fila otros aliados históricos de Moyano, como Horacio Ghilini (docentes privados, SADOP), Norberto Di Próspero (personal legislativo, APL) y Marcos Castro (capitanes de ultramar). También tienen influencia sobre el segmento denominado «el Núcleo» dirigentes de gremios pequeños que aportaron en los 90 a la base ideológica de Moyano, como Carlos Barbeito, que en la actualidad integra con Viviani el novel Movimiento Acción Sindical Argentino (MASA).

Para avanzar como alternativa deberá sortear las críticas de algunos de sus aliados, que le endilgan no contar con un gremio estratégico, y con sus propios dichos en contrario, enunciados una y otra vez, a liderar la central obrera, como les hizo saber a sus más cercanos en el sindicalismo. En cambio, tiene asistencia perfecta a las convocatorias de la Casa de Gobierno y cuenta con el favor de la jefa de Estado.

Moyano hará un monitoreo de los movimientos de sus rivales antes de dar su próximo paso. Por lo pronto, encabezará una reunión de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), el sello del que se abrieron Viviani y otros dirigentes como Omar Maturano (maquinistas, La Fraternidad), Castro (capitanes) convocada en principio para mañana. Cerca del camionero dijeron que una de las opciones es expulsar de la CATT a los sindicalistas que dejen de participar en sus reuniones. Una idea similar barajó Moyano para la CGT en la previa al Congreso de Ferro respecto del gastronómico Luis Barrionuevo. Pero dar curso a las expulsiones será un proyecto por resolver una vez agotadas las instancias de negociaciones entre los sectores en pugna por la central obrera, que por lo bajo se mantienen.

Comentá la nota