Las consecuencias laborales de la reestructuración del modelo industrial energético

Las consecuencias laborales de la reestructuración del modelo industrial energético

El proceso de cambio energético implicaría una reacomodación de muchos trabajadores de América Latina y el Caribe, incluso de las variantes laborales que priman actualmente en las industrias energéticas, las telecomunicaciones, la digitalización y el transporte, sectores con una gran fuente laboral.

Colombia y Chile son los pioneros en la generación de un mercado competitivo de exportación de hidrógeno hacia otros continentes. En diciembre de 2020, el gobierno colombiano y la petrolera Ecopetrol se reunieron para delimitar un plan de acción tecnológico en miras a reducir la emisión de dióxido de carbono y fortalecer el ecosistema científico ¿Qué consecuencias tiene esta reestructuración del modelo industrial energético en las condiciones laborales de algunos países tercermundistas?

Colombia

Según el Ministerio de Ciencias de Colombia, en los últimos diez años, la inversión de estudios de investigación y desarrollo tecnológico de la empresa petrolera Ecopetrol ascendió a 105 millones de dólares. La compañía cuenta con uno de los centros de innovación y tecnologías más importantes de América Latina, dedicados al desarrollo nuevas tecnologías de petróleo, gas y fuentes alternas de energía.

Sin embargo, aunque el “Plan de Negocios”, firmado por las dos partes, estipula una transición energética de descarbonización y el uso eficiente de la energía y el agua, la Unión Sindical Obrera (USO, afiliada a IndustriALL), denunció a mediados del 2020 que el gobierno vendería los activos de la empresa de Transporte y Logística de Hidrocarburos (Cenit) y trasladaría a más de 400 trabajadores del segmento de transporte.

Fabio Díaz, dirigente de la junta directiva de la USO, indicó que los trabajadores pretenden evidenciar otras falencias, como los recortes de personal inconsultos en los contratos comerciales, demandas salariales y prestaciones que la petrolera dejó de pagar durante las suspensiones ilegales de contratos de trabajo pero, también, rechazar las condiciones sanitarias que permitieron que se continúe propagando el Covid-19 en la industria petrolera.

Asimismo, la petrolera en los últimos meses ha tenido que rendir cuentas al principal ente de regulación colombiano, la Contraloría General, por quebrantar normas ambientales, en algunas de sus refinerías, como el vertimiento de crudo a fuentes de agua.

Según la información revelada por la entidad, la compañía de petróleo no completó el plan de contingencia en el 2019, como lo exigió la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). El último reporte data del 2015.

México

En los últimos días trascendieron en los medios de comunicación las manifestaciones en el país centroamericano, encabezadas por el secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) sección 35, Alfredo Mier y Concha Rodríguez, quienes denuncian una violación al contrato colectivo de trabajo y el silencio del área administrativa de Petróleos Mexicanos (PEMEX).

Cientos de obreros sindicalizados, de planta, transitorios y jubilados de la refinería Miguel Hidalgo de Tula se manifestaron pacíficamente en las puertas de la paraestatal, para exigir al gobierno federal el desbloqueo de la contratación de plazas y hacer notar la falta de créditos hipotecarios, aportación financiera, becas, retrasó en los préstamos administrativos herramientas, ropa y zapatos de trabajo.

Los trabajadores organizados, coinciden en que el riesgo dentro de las instalaciones de la refinería Miguel Hidalgo de Tula es cada vez mayor, pues además de la falta de mantenimiento a las estructuras metálicas, gran parte de ellas son muy antiguas.

Venezuela

En territorio venezolano varias organizaciones no gubernamentales denunciaron la grave situación que atraviesa el sindicalismo en ese país. Hay una fuerte persecución, e incluso, durante el proceso de detención los cargos suelen ser “terrorismo, divulgación de información confidencial e incitación al odio”.

“La idea es neutralizar por la fuerza el movimiento sindical petrolero”, afirmó Iván Freites, directivo de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV), quien tuve que exiliarse en Bogotá, Colombia.

Actualmente, Venezuela produce 400.000 barriles diarios, en contraste con los 3,2 millones que hace 12 años marcaban la diferencia en el mercado, según las cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Debido a este achicamiento de la producción de crudo, los sueldos de los trabajadores de la industria se achicaron trascendentalmente, y hoy en día oscilan entre los 3 y 10 dólares por mes.

Bolivia

A mediados del 2019, el Sindicato de Trabajadores Petroleros Petrobras Bolivia, el de Trabajadores YPFB Transporte, el de Trabajadores Petroleros YPFB Andina, el de Trabajadores Petroleros Repsol y el Sindicato de Trabadores Petroleros del Oriente (YPFB Refinación), se desafiliaron de la Federación Sindical de Trabajadores Petroleros de Bolivia (FSTPB) argumentando que no se sienten representados por el Comité Ejecutivo.

En la carta enviada al secretario ejecutivo de la Federación, José Domingo Vásquez, los trabajadores manifestaron su desacuerdo con la FSTPB, al percibirla como una plataforma política que sirvió de puente para que dirigentes sindicales se conviertan en diputados o senadores.

Sin embargo, el entrante Presidente Luis Arce, en la víspera del Día del Trabajador Petrolero, el 21 de diciembre de 2020, pidió transparencia en todos los procesos de administración financiera, técnica y de contratación, tanto por parte de los administradores de la estatal de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), como de los líderes sindicales del sector energético.

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