La medida de los comenzó ayer al mediodía y se extenderá por tiempo indeterminado; hay unos 250 mil usuarios afectados
La medida de fuerza, que comenzó ayer al mediodía y afecta a 250 mil pasajeros, se concretó en el marco de una intimación realizada por el ministerio de Trabajo a la empresa para la presentación de un plan que permita destrabar el conflicto.
"Hay cuatro despedidos y cambio de tareas a 100 personas. Eso deviene del mal servicio que hay y el mal uso que la empresa hace de los subsidios que recibe", dijo el delegado Néstor Marcolín.
"La empresa, con la plata del subsidio, pone un pésimo servicio en la calle y los pasajeros tienen que esperar más de una hora el colectivo", agregó en declaraciones a DyN.
Mañana a las 16 está prevista una reunión entre la empresa y funcionarios del Ministerio de Trabajo. "Mientras tanto el paro sigue, es por tiempo indeterminado", alertó Marcolín.
CORTES Y MARCHA
Los trabajadores de la empresa cortaron el tránsito en la Panamericana a la altura del kilómetro 42,950 mano a Capital, en Ingeniero Maschwitz. Allí hubo una fuerte presencia de Gendarmería Nacional.
Como parte de las medidas realizaron una marcha hacia el barrio de Constitución, donde la empresa Monsa, perteneciente al grupo DOTA, tiene una de las cabeceras. En el lugar repartieron volantes a pasajeros, vecinos y trabajadores de otras líneas de colectivos para explicar los motivos del conflicto.
"Si DOTA, con el poderío económico que tiene, no se puede hacer cargo del servicio de pasajeros para la línea que tenga, que se vaya y que la agarre el Estado", pidió Marcolín.
El delagado detalló que "en Plaza Constitución, en horario pico, tendrían que salir 54 colectivos por hora y están saliendo 22 servicios por hora, de los cuales 10 van sólo a Puente Saavedra"
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