La Asociación de Maestros y Profesores de La Rioja (AMP), junto a CTERA y la CTA de los Trabajadores expresan que no adhieren a la medida de fuerza que fue convocada por miembros de la CGT para este miércoles 27 de junio.
Sumado a esto la derogación de las leyes de la impunidad y la justa condena a los asesinos de nuestros compañeros en la última dictadura, la ley de Medios y muchas otras que marcan un claro rumbo de restitución de los derechos individuales y colectivos perdidos en la década neoliberal de los noventa. Apostamos a profundizar este modelo y a seguir recuperando estos derechos con más distribución de la riqueza. En nuestro accionar, no seremos nunca instrumentos de los oportunistas ni de los poderosos que, nostálgicos de ese pasado nefasto, nos quieren retrotraer a ese momento de la historia al que no queremos volver. Seguimos reclamando la necesidad de elevar el piso para el cálculo del Mínimo No Imponible e incluir en el cobro de las asignaciones familiares a todos los trabajadores. Pero así como decimos esto expresamos que para estos sindicatos la situación de los trabajadores no registrados y la de aquellos que no llegan ni a percibir el Salario Mínimo Vital y Móvil, sigue siendo nuestra prioridad.
Dicho esto expresamos que ninguna de las organizaciones de nuestra Central ha delegado la facultad de formular reclamos y no nos representan quienes pretenden arrogarse la potestad de discutir en nombre de todos los trabajadores. Por ello no nos sumamos a medidas de fuerza que se sacan de la galera y que pretenden empujar a los trabajadores a una confrontación contra un Gobierno cuyas políticas posibilitaron recuperar banderas históricas de la lucha de los trabajadores contra el modelo neoliberal.
Por estas razones no adherimos ni convocamos a medida de fuerza alguna que, llevando como portaestandarte consignas que son sentidas por los trabajadores, apunten a desestabilizar al gobierno que ha sido ratificado hace pocos meses por más de la mitad de los electores.
Desde nuestro lugar seguiremos peleando por un nuevo modelo sindical basado en la libertad y democracia de los trabajadores, por las conquistas de nuestra clase y para evitar que las consecuencias de esta crisis gigantesca, que azota a los pueblos del primer mundo, se traslade a nuestros países con políticas de ajuste o fórmulas devaluatorias que hoy pretenden imponer los grandes grupos económicos. No estamos dispuestos a eso, ni mucho menos, a permanecer impasibles ante los intentos de desgastar a este Gobierno que representa los intereses populares”.

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