Marcando diferencias políticas, el Gobierno, las dos CGT, el empresariado y el agro apoyan modificar el tributo nacional. Smata y siete gremios de la CGT opositora decidieron parar mañana. Luis Kempa.
Fuentes delasotistas aseguran que el gobernador José Manuel de la Sota, mientras se encontraba en la cumbre de Brasil, mandó a decir a su vicegobernadora Alicia Pregno que se pronunciara a favor de cambiar Ganancias. En escuetas declaraciones Pregno reconoció la semana pasada que Ganancias tiene una carga muy “alta” para los trabajadores y que es un debate pendiente a nivel nacional.
La totalidad de los gremios cordobeses presionan por la pronta actualización del impuesto que, con los aumentos de las paritarias, ya incluyen a la mayoría de los trabajadores.
En tanto, las dos CGT de Córdoba reclaman por igual que se deje afuera de Ganancias a los trabajadores, aunque cada una marcó su terreno político.
La apuesta más fuerte la realizó la denominada CGT “Nacional y Popular Rodríguez Peña”, cuya conducción es moyanista.
Siete gremios decidieron parar, entre ellos Luz y Fuerza y el sindicato de recolectores de basura (Surrbac), los municipales, además de los camioneros. Pese a que esa central obrera dice defender el “modelo nacional”, dirigentes y trabajadores que la integran irán a la Plaza de Mayo.
En tanto, la CGT Unificada, que reúne a unos 80 gremios y es conducida por el delasotismo, dejó en libertad de acción a sus integrantes, pero centralmente limitará su accionar a una marcha que realizará mañana por las calles de Córdoba para llevar un petitorio a la Afip.
Aunque no lo dijeron públicamente, muchos de los gremios que integran la CGT oficialista expresaron en el plenario de anoche su disgusto por la forma en que se movió Moyano. Objetaron que no fue orgánico ni consultó a las bases para disponer la huelga. El Smata, que sigue conduciendo en las sombras Omar Dragún, ministro de Trabajo, es el único de la central oficialista que parará.
La central obrera que conduce José Pihen realizó una jugada novedosa: pedirá a los diputados nacionales por Córdoba que presenten un proyecto de ley para cambiar Ganancias.
En su informe, Idesa dio una dato significativo: en 2000 Ganancias alcanzaba a quienes ganaban tres veces el salario promedio y ahora afecta a los que tienen un sueldo promedio de entre 6.000 y 7.000 pesos. Advierte que se estima que el Estado nacional recaudará por Ganancias de personas 20 mil millones de pesos, monto que alcanza para cubrir un cuarto de lo que gasta la Nación en subsidios a empresas.




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