El dirigente sindical lo intimó al ministro Pérez a que "ratifique o rectifique" sus acusaciones de pacto con Tobares y la intención de "desafiliar" empleados del sindicato. De paso, le pide que aclare el porque de más de 150 salarios que se pagarían a gente que no trabaja en Desarrollo Social.
La inédita situación provocó la rápida acción del gremio, que había protagonizado una toma de la sede del ministerio, y el levantamiento de esa medida de fuerza precisamente después de una negociación con Tobares, y de que fracasara la iniciada con Pérez.
De acuerdo con información suministrada por el gremio este domingo, Lorito aprovechó la oportunidad para plantearle otra intimación a Pérez: que aclare qué hacen cobrando salarios más de 150 empleados que el sindicato tiene "marcados" porque no trabajan. En la jerga común, "ñoquis" atribuidos al clientelismo político.
La intención del dirigente sindical es clara: abundar en la propia argumentación de que los incrementos salariales que el gremio reclama pueden salir de un ahorro en los gastos del propio ministerio. Esa posición es compartida para el gobierno, que la acaba de plantear en su negociación con el sindicato docente, a cuyos dirigentes les ha planteado que corrigiendo suplencias y licencias se podría reducir el gasto lo suficiente como para dar un aumento a los maestros que sí trabajan.
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