Según denuncian desde el Sindicato de Petroleros Jerárquicos, se perderían cerca de 150 puestos laborales por la baja de un equipo de la empresa San Antonio, que opera para Petrobras. Siguen las negociaciones pero no descartan medidas de fuerza.
“Se pierden cerca de 150 puestos de trabajo” recalcó el dirigente, aseverando que si bien hay negociaciones de por medio con la operadora, la postura de esta sería inflexible, al punto que se les estaría pidiendo al mismo equipo de perforación que realice las tareas correspondientes a los equipos de terminación de pozos. “Esto genera trabajo riesgoso para los compañeros, porque no están preparados y según nuestros compañeros del área de seguridad e higiene esto es inviable”, sostuvo.
Informó que vienen negociando desde hace 15 días, pero la presunta postura cerrada de los dirigentes de la operadora llevó a que el secretario general del gremio, José Lludgar, se reuniera ayer con el gobernador Peralta y el presidente del Instituto de Energía, Juan Ferreyra para que tomaran cartas en el asunto e intercedieran para encontrar una solución. “Es llamativo que estas actitudes van en contra de la política del Estado Nacional que promueve mayores inversiones en materia energética”, acotó Soporsky.
En este complejo marco es que desde el sindicato analizan por estas horas determinar medidas de fuerza, “vamos a parar equipos o directamente hacer un paro general” aseveró, dando cuenta que Petrobras tiene en la Cuenca Austral el 90% de la actividad “y quieren aplicar dotaciones mínimas a sus yacimientos”.
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