Trabajadores petroleros reclamaron ayer en las puertas de la sede que la operadora Petrobras tiene en Río Gallegos, mostrando su descontento por el cierre de un pozo y el consecuente traslado del equipo a zona norte.
El piquete comenzó en horas bien tempranas y se extendió hasta cerca del mediodía de ayer, mientras los trabajadores se encontraban a la espera de la llamada de las autoridades de la Subsecretaría de Trabajo para mantener una reunión. “Nosotros tenemos los fundamentos para expresar que Petrobras está equivocado, conocemos lo que hay en el campo y sabemos los trabajos que hay para este equipo”, dijo molesto Hernández, quien recordó que si bien hubo encuentros previos con referentes de la empresa, la postura de estos sería rígida y por tanto, significaría el inmediato cierre del pozo.
“Ellos además nos trasmiten las inversiones que dicen pretenden hacer para el año 2013-2014, pero nosotros no podemos esperar todo ese tiempo a que ellos se decidan a explorar para traer un nuevo equipo a la zona”, aseverando que no es la primera vez que esto sucede. Señalan también los trabajadores que “en estos momentos hay cinco pozos en terminación, otros para hacer reparación”, cuestionando que “para hacer abandono de pozo contratan otras empresas con gente de afuera”.
Desde la otra vereda, fuentes cercanas a la operadora informaron que los puestos de trabajo están garantizados en su totalidad, ya que aquellos trabajadores que no quieran trasladarse a zona norte serán reubicados en otras empresas en la cuenca austral.
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