Gremialistas nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) de Bariloche cuestionaron al chofer que permenece en huelga de hambre en el Centro Cívico. Si bien reconocen el reclamo, no acuerdan con el método.
En esta oportunidad encaró la medida solo y sostiene que existen "negociados" entre el sindicato y las empresas, situación que mereció una respuesta de la UTA.
Este martes en conferencia de prensa el delegado local Marcelo Iarlori indicó que las negociaciones por la zona fría se realizan desde hace tiempo y se pactan en las paritarias que son de orden nacional y no provincial o local.
"Vemos que las intenciones no son buenas, no quiere trabajar en equipo con nosotros y si quiere hacer esta manifestación lo tiene que ser con cosas coherentes. No nos puede pedir que hagamos pedidos de cosas que sabemos que son muy difíciles de conseguir porque pedir lo que pide es difícil en este momento de Bariloche", aseguró para concluir que la inclusión de la zona fría pondría en riesgo a los 350 trabajadores agremiados.
Por su parte, el delegado Rosamel Santana afirmó que "acompañamos el reclamo que hace el gremio de la zona desfavorable que es un derecho que nos corresponde pero no apoyamos la forma del reclamo de Enrique". "El gremio está haciendo los reclamos ante la cámara de empleadores y eso se tiene que dar cumpliendo los pasos. Esto es algo particular e individual de él", indicó.
También el delegado Néstor Elicabide salió a respaldar a la dirigencia gremial en términos más duros. "Genera un malestar general, no queremos que se de un enfrentamiento entre nosotros. El cuerpo de delegados de las dos empresas estamos decididos a no permitir esto, que vengan paracaidistas de afuera a ocupar el lugar que tiene nuestra institución", sostuvo y concluyó afirmando que "voy a defender la institución cueste lo que cueste".
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