La reelección indefinida y el caso Cavalieri

La reelección indefinida y el caso Cavalieri

Durante el fin de semana se conoció el resultado de las elecciones en el Sindicato de Empleados de Comercio de Capital Federal. Si bien, la palabra final la tendrá la Justicia debido a irregularidades en los comicios, el histórico Armando Cavalieri habría resultado electo una vez más, volviendo a poner en el centro de la discusión si es lo más aconsejable que un dirigente esté al frente de un gremio por 20, 30, 40 años.

Por: Nicolás Alberio.

Los números difundidos por el oficialismo muestran al octogenario Cavalieri ganador con el 50,43% (10.955 votos) sobre Ramón Muerza, quien habría logrado el 48,52% (10.540 votos). Sin embargo, la opositora Lista Granate Morada asegura haber ganado las elecciones por 208 afiliados y ahora llevará su reclamo a la Justicia, quien deberá definir la situación.

Cavalieri se encuentra al frente del gremio de Comercio desde 1985, si hace 33 años. Aún faltaba un año para que Maradona hiciera de las suyas en el Mundial de México y el país era gobernado por Alfonsín. En paralelo, nueve Presidentes de la Nación pasaron, diez si quisiéramos incluir las horas de Federico Pinedo, y  Cavalieri continúa al frente del gremio.

Claro, no es el único que acumula varias décadas gobernando un sindicato. El municipal Amadeo Genta, el taxista Omar Viviani y el dirigente de la sanidad Carlos West Ocampo lo hacen desde 1983. A pesar de ello, en los últimos años comenzó a ponerse en debate las reelecciones indefinidas en los sindicatos.

El clan Moyano es un buen ejemplo donde se manifiesta con claridad esta tensión. Mientras, Hugo Moyano lidera a los camioneros desde el 85, su hijo Facundo, de 33 años, fue el primer secretario general en 2009 del recientemente creado Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines. En 2013 resultó reelecto, pero en 2017 decidió dar un paso al costado dando lugar a Sergio Sánchez.

En aquella época, los choques generacionales ya se evidenciaban. “No estoy de acuerdo en quitarle el derecho a la reelección a un secretario general bueno porque cumplió ocho años”, planteaba el histórico metalúrgico Antonio Caló, mientras que Facundo Moyano le contestaba: “La falta de democracia obliga a los laburantes a optar por la creación de un sindicato paralelo en vez de pelear la conducción internamente”.

“El modelo sindical argentino es uno de los mejores del mundo, pero eso no significa que no sea perfectible o deba actualizarse”, dijo Facundo y agregó: “Los dirigentes nos tenemos que hacer cargo de un debate que se viene eludiendo dentro del sindicalismo argentino hace tiempo”. Y luego fue enfático: “Democracia sindical es limitar los mandatos”.

El debate aún no fue saldado, a pesar de los múltiples proyectos que existen para limitar los mandatos eternos en los gremios. Para los dirigentes que nacieron con la televisión en blanco y negro es inadmisible poner el tema en discusión, pero en la generación de gremialistas menores de 50 años la idea se expande como un derrotero.

Es de esperar, entonces, que más temprano que tarde la ley 23.551 de 1988 que regula las Asociaciones Sindicales sea modificada y se termine con la monarquía de los gremialistas.

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