La Subsecretaría de Trabajo porteña citó para el miércoles a los Metrodelegados, la UTA y Metrovías. Así se logró levantar la medida de fuerza programada.
Tras la citación, la AGTSyP advirtió su esperanza para "que esta convocatoria acerque una solución que garantice el cierre de la paritaria". El mensaje fue en respuesta a la decisión del Ejecutivo porteño de cumplir una de las dos resoluciones provisorias de la jueza porteña Patricia López Vergara, que el 10 de agosto le ordenó a la comuna que se hiciera cargo de las potestades de policía del trabajo que le confiere la Constitución porteña desde 1998. Hasta hace tres meses, la comuna nunca había intervenido en una paritaria, pero desde la orden de la titular del sexto juzgado contencioso porteño, el líder del PRO aceptó las resoluciones del fuero más resistido por Macri. Para la comuna y para los dos sindicatos, Metrovías ya no tiene razones para dilatar otra vez la paritaria: "Ya recibió los 210 millones de pesos que había girado la Nación y que Macri no quiso recibir hasta que la justicia se lo ordenó", evaluaron.
Desde marzo, la AGTSyP reclama "un 28% de aumento en el salario básico, en los viáticos e ítems remunerativos", el incremento del "pago por antigüedad del 1,3% al 2%" y "una modificación al régimen de licencias".
La empresa sólo entregó sumas fijas y realizó algunas concesiones sobre antigüedad y licencias, pero fuentes sindicales y de la empresa, confiaron la paritaria será el paso previo para oficializar la devolución del subte.
Desde Bolívar 1, un alto funcionario admitió esa posibilidad y aclaró que "si Nación abre alguna alternativa, Ciudad se prestará al diálogo". Sin embargo, un grupo de especialistas del Metro de Barcelona avanza en una ambiciosa auditoría, contratada por la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) para controlar sistemas operativos de las líneas, el estado de sus formaciones y evaluar su personal. Los técnicos recomendaron a Macri que no aceptara la devolución sin una inversión de 1000 millones de pesos. Dos meses después, los expertos catalanes preparan un plan para evaluar debilidades técnicas del primer subte latinoamericano y entregar un manual de recomendaciones que permita a la Ciudad aceptar el subte, administrar la concesión que tendrá Metrovías y, en caso de ser necesario, permitir que SBASE pueda operar un metro que no maneja desde hace 18 años. Esa consultoría seguirá hasta diciembre y se suma a los controles que ya realizó el Metro de Madrid para Metrovías antes de la llamativa visita de Macri a la capital española para encontrarse con Ana Botella, la jefa de Gobierno que tiene bajo su poder al consorcio de transportes.
Macri tendría menos temores para aceptar la salida política que le sugiere la mayoría de su gabinete.

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