UTA Córdoba va camino a la intervención hasta 2019

UTA Córdoba va camino a la intervención hasta 2019

Ricardo Salerno, actual secretario general, seguirá “separado” de la conducción. El veedor Luis Arcano será confirmado como interventor hasta que finalice el actual mandato.

Hasta tanto se expida el Consejo Directivo Nacional de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), las principales autoridades de la delegación Córdoba, entre ellas su titular Ricardo Salerno, seguirán “separadas” de sus funciones.

Para adelante, el futuro de la seccional local del gremio que nuclea a los choferes de colectivos se encamina a una intervención definitiva hasta marzo de 2019, fecha en la que vence el mandato del desplazado Salerno.

“Si bien es algo que aún debe determinar el Consejo, es casi seguro que UTA Córdoba quedará intervenida hasta un nuevo llamado a elección recién en 2019”, aseguró ayer a La Voz Jorge Kiener, secretario del Interior del sindicato a nivel nacional.

Según el gremialista, desde el lunes Salerno sabía que iba a ser separado de sus funciones. “Por eso –explicó Kiener– se produjo este conflicto por el nuevo playón de Ersa; Salerno trató de aferrarse a un nuevo paro con el objetivo de mantenerse en el cargo”, explicó el sindicalista, que llegó a Córdoba a principios de esta semana.

De manera formal, la conducción quedó desde el miércoles a cargo de Luis Arcano, el veedor que trabaja desde hace meses en la delegación local y que ya elevó varios informes a las autoridades nacionales advirtiendo los manejos de la conducción.

Tras la separación de Salerno, la UTA nacional tiene ahora por delante un proceso administrativo que podría durar hasta tres meses. Primero, Arcano elevará un nuevo informe con los últimos acontecimientos para que el Consejo Nacional determine los pasos a seguir dentro de la seccional cordobesa.

Atento a los antecedentes, lo “más probable es que se resuelva una intervención”, estimó una fuente gremial. 

Si se hace efectivo ese muy posible escenario, Arcano quedará a cargo hasta 2019, aunque estará rodeado de nuevos delegados, con lo que se buscará encaminar institucionalmente a la UTA cordobesa.

Una de las posibilidades que se barajaban era que una vez consumada la intervención, UTA nacional decida llamar a elecciones. Pero esa alternativa aparece lejana. 

“Cada vez que hubo una intervención, que fueron pocas en la historia de nuestro gremio, el interventor designado se quedó hasta el final del mandato en curso”, contó Kiener a este diario. 

En defensa

Salerno rechazó ayer los argumentos por los cuales fue separado de sus funciones. “Hice todo dentro de la ley. Esto es un golpe institucional”, denunció quien se impuso en 2014 en las elecciones al oficialismo liderado por Alfredo Peñaloza.

Salerno llegó al poder como parte de una endeble coalición opositora a Peñaloza que exhibió fracturas a poco de tomar las riendas del combativo gremio. Con escaso apoyo de los conductores, el tallerista fue perdiendo poder mes a mes.

En UTA nacional tienen una postura bien diferente a la del secretario general suspendido. 

“En dos años de conducción, Salerno acumuló no menos de 40 conflictos”, muchos de los cuales incluyeron “desconocer numerosas conciliaciones obligatorias” decretadas por el Ministerio de Trabajo, comentaron desde el gremio nacional. “Claramente, hubo abuso de poder de su parte”, afirmó Kiener, quien describió que los servicios del transporte urbano de pasajeros en la Capital estaban regularizados desde el jueves a la medianoche.

Los choferes de los corredores de la empresa Ersa que habían parado durante la jornada del miércoles acataron la conciliación y volvieron a circular.

“Hoy (por ayer) fue un día tranquilo en el gremio. Hubo muchos delegados que se hicieron presentes para interiorizarse de la nueva situación”, describió el sindicalista. Para evitar algún tipo de contraofensiva de parte de Salerno y sus seguidores, UTA nacional decidió, muy temprano en la mañana de ayer, cambiar las cerraduras de los ingresos a la sede de avenida Vélez Sársfield.

Arcano fue descripto por Kiener como “un gran mediador” que intentará “unir a los diferentes sectores de UTA Córdoba”. 

En un alto en su recorrido diario como chofer, Peñaloza le dijo a este medio que tiene ganas de volver a conducir al gremio. “Hay muchachos que me lo están pidiendo”, afirmó.

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