Minicuotas Ribeiro cerró su histórico local de la capital

Minicuotas Ribeiro cerró su histórico local de la capital

No atenderá más en el local de calle Rivadavia y trasladó a sus empleados al de calle Colón.

La crisis económica del país y puntualmente, la que sufre Minicuotas Ribeiro, sigue su curso. Otra prueba fue el cierre de su histórica sucursal en la capital de calle Rivadavia, ocurrido esta semana. Así, en la ciudad conserva solo su sede sobre calle Colón, tras el cierre del local restante que quedaba en avenida Centenario el año pasado.

Desde el sábado, cartones marrones cubren la sucursal y hay carteles que indican que atenderán en el edificio que queda también en inmediaciones del Paseo del Padre, por Colón. En la sede en funcionamiento no contestaron a las consultas realizadas por El Diario de la República. Solo confirmaron que absorbieron a los empleados del local cerrado.

Comerciantes vecinos marcaron lo repentino del cierre. El sábado taparon las vidrieras y los días que siguieron, incluido ayer, los empleados comenzaron a mover mercadería de un local a otro.

Bernardino Orozco, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, indicó que la situación de la empresa, como varias en el país, es delicada, y que la Federación de Empleados de Comercio negoció con la compañía en el Ministerio de Trabajo para discutir el procedimiento preventivo de crisis.

Hay sucursales del interior de la provincia, en La Toma, Quines y Justo Daract, que cerraron sus puertas el año pasado, agregó el secretario. Aquí los acuerdos fueron de manera personal, sin intervención del sindicato y por retiro voluntario con indemnización. Los empleados desvinculados fueron de 10 a 12.

“En principio, esta empresa se presentó en el Ministerio de Trabajo por estar en una situación económica difícil y se llegó a un acuerdo con la federación en cuanto a de qué forma iba a cumplir con sus compromisos. Lo importante de esto es tratar de que la empresa no cierre la totalidad de sus sedes y es, inclusive, la intención del hijo del señor Ribeiro”, detalló Orozco, en referencia al actual gerente, Manuel Ribeiro.

“La situación de Ribeiro la tienen 37 empresas en la Argentina. Estamos tratando de sacar adelante la mayoría de las empresas y esperando a ver cómo se encamina la situación económica del país”, apuntó.

Otro panorama en Mercedes

 En Villa Mercedes, en cambio, el panorama se mantiene estable. Por el reclamo de sus trabajadores lograron que realizaran pagos semanales, por un acuerdo en el Programa de Relaciones Laborales. Allí trabajan 24 empleados en el comercio, más otra decena en el depósito. “La situación es como la que se está viviendo en el país, muy crítica, pero eso no significa que puedan dejar de pagar el sueldo a la gente. Gracias a Dios acá hubo un buen entendimiento y se firmó ese acuerdo y se está respetando”, apuntó Reynaldo Lunardi, del Sindicato de Empleados de Comercio de Villa Mercedes.

 Como parte del proceso preventivo de crisis, la compañía realizó cierre de sucursales y liquidación de stock desde el año pasado. “Tengo entendido, conversando con el gerente de acá y de recursos humanos, que tienen que cerrar 42 sucursales en el país para acomodar la situación de la empresa, creo que habían cerrado 26”, apuntó Lunardi. “Nunca se vivió una situación como la que vivimos desde hace dos años. Se han cerrado cerca de 40 mil comercios en todo el país”, reflexionó.

  Con fundación en 1910 en Villa Mercedes, Minicuotas Ribeiro es una empresa que se extendió en todo el país, con más de 80 sucursales. Con origen en la venta de joyería y relojes, amplió su oferta a artículos del hogar, ropa y electrodomésticos. En San Luis, el local de calle Rivadavia era antes “Casa Vulcain”; fue reformada en la década del '70, cuando adquirió el nombre que todos conocen y que hace unos días bajó sus persianas.

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