Protestas en Casa de Gobierno y en el IPAV: mujeres en huelga de hambre y encadenadas

Protestas en Casa de Gobierno y en el IPAV: mujeres en huelga de hambre y encadenadas
La ciudad amaneció con numerosos cortes de tránsito en torno a Casa de Gobierno y al IPAV por las protestas sorpresivas de la Intersindical y de manifestantes de General Pico y Santa Rosa que reclaman por viviendas. La policía custodia celosamente los edificios oficiales con personal uniformado, de civil y de infantería. En la sede del IPAV un grupo de mujeres se encadenó y anunció el inicio de una huelga de hambre.
La polémica por las últimas adjudicaciones de viviendas sigue vigente: este lunes la capital pampeana fue epicentro de un reclamo generalizado de vecinos de General Pico y Santa Rosa. En este último caso, un grupo de unas 10 mujeres permanecían al cierre de esta edición encadenadas y en huelga de hambre frente a la sede del IPAV.

La ciudad amaneció con numerosos cortes de tránsito, sobre todo entorno a Casa de Gobierno y a la sede del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda. La policía custodió celosamente los edificios oficiales con personal uniformado, de civil y de infantería.

La protesta de los vecinos piquenses se caldeó antes de iniciarse. Un móvil policial detuvo a la altura de la localidad de Metileo a uno de los colectivos fletados desde General Pico por las organizaciones “Sin techo” y “Por una vivienda digna” con destino a Santa Rosa para protestar en disconformidad con la última adjudicación de viviendas. Los uniformados alegaron que el colectivo carecía de “documentación” para poder circular con pasajeros.

El otro, con el dirigente Horacio Herrera en su interior, pudo continuar con el viaje. Ese grupo trajo un petitorio que pretendían entregarle al gobernador Oscar Mario Jorge. Pero ante la ausencia del primer mandatario provincial, se lo dejaron a una secretaria.

La protesta en Pico comenzó el pasado miércoles que se conocieron los listados de preadjudicatarios de las viviendas sociales. Incluso se manifestaron frente al domicilio particular de Olga Machesich, titular de la delegación del IPAV, a quien le piden la renuncia. Algunas de las manifestantes son exbeneficiarias del Plan Madres. Sostienen que Machesich les “mintió” al prometer viviendas a personas con certificados de discapacidad.

La situación en Santa Rosa es bastante similar. Los manifestantes le apuntan con sus quejas a Claudia Carbonelli, jefa de las asistentes sociales y quien evalúa todos los informes.

“El informe de las 10 mujeres que están encadenadas y en huelga de hambre dice que las viviendas donde viven con sus hijos no son aptas...tenemos casos con chicos discapacitados de 2008 y 2010. ¿Qué más necesitan?. Esta mujer está haciendo muy mal su trabajo”, se quejó ayer el puntero político Raúl Ponce.

¿Hasta cuándo piensan quedarse frente al IPAV?, le consultó El Diario a Ponce.

- Hasta que les lleven las llaves de las casas....

Ponce también advirtió que no descartan “usurpar” las viviendas que se están por entregar. “Esta es la única manera que tiene el pobre para expresarse...no nos queda otra”, argumentó.

Además, dijo que en General Pico ya se hicieron unas 30 impugnaciones y en Santa Rosa llegan a 100. “Hay casos inexpicables, como el de la mujer de un contador de Casa de Gobierno, de otra que trabaja en el Banco de La Pampa, de la chica esta Gabriela Giavedoni que fue concejal y que trabaja actualmente en la Cámara de Diputados...yo me pregunto: ¿qué informes vio de esta gente Carbonelli para darles una vivienda?”, dijo Ponce.

Cortes de tránsito

La capital pampeana amaneció ayer con una enorme cantidad de cortes de tránsito de parte de la Policía provincial, a partir de la anunciada llegada a la ciudad de manifestantes de General Pico en reclamo de viviendas y frente a una eventual protesta sorpresiva de la Intersindical.

El cuadro, por demás inusual, se observó desde temprano en la mañana en torno a Casa de Gobierno y en la sede del IPAV, sobre la avenida Argentino Valle.

No hubo ningún tipo de comunicado oficial, pero la esperada llegada de colectivos desde General Pico más el anuncio de medidas sorpresivas de parte de los gremios estatales (que finalmente no se concretaron) generaron un fuerte operativo de seguridad que entorpeció el tránsito santarroseño durante buena parte del día.

El celo oficial generó que la única forma de ingreso al Centro Cívico sea de a pié. Los autos no podían pasar, en algunos lugares, a cuatro cuadras a la redonda. Solamente se permitió la circulación de colectivos y taxis hacia la Terminal de Ómnibus, y de vehículos oficiales y de los medios de comunicación.

Los cortes fueron en las esquinas de Luro y Mariano Rosas, Urquiza y Juan B. Justo, Urquiza y San Martín, Luro y Urquiza, Mitre y San Jorge, Mitre y Victoria, y en Corrientes y Victoria. Además, hubo una fortísima custodia policial.

En el IPAV esperaban que llegue un grupo desde General Pico que está reclamando por haber quedado fuera de los listados de beneficiarios de viviendas sociales. Aunque se quedaron en Casa de Gobierno, otro grupo encabezado por el dirigente barrial Raúl Ponce, del Fonavi 42, repitió el pedido de semanas atrás: varias mujeres se encadenaron y anunciaron una huelga de hambre en reclamos de viviendas.

Allí el tránsito estuvo cortado en la Avenida Argentino Valle en las esquinas de Circunvalación y Savioli-Las Heras, más dos decenas de policías de infantería en su interior, además de otro importante número de uniformados en el exterior.

El operativo, a cargo del comisario Darío Seisdedos, tuvo como objetivo “impedir el paso de grupos numerosos” hacia la sede del organismo de vivienda. Ponce y los suyos se concentraron en un baldío ubicado en Argentino Valle y Luther King, y luego llegaron hasta donde la policía les permitió avanzar pero sin que se generara ningún incidente.

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