La empresa Finca Balcarce, dedicada a la producción de papas congeladas y otros alimentos elaborados a partir de cultivos propios, anunció el cierre definitivo de su planta ubicada en la ciudad bonaerense de Balcarce, una decisión que deja sin trabajo a cerca de 50 empleados y suma un nuevo capítulo a la crisis que atraviesa el sector industrial.
La firma, de capitales nacionales y fundada en 2016, comunicó el cese de todas sus actividades productivas a través de una nota dirigida a clientes, proveedores y la comunidad, en la que explicó que el escenario económico terminó por hacer inviable la continuidad del emprendimiento.
Desde la empresa señalaron que la decisión fue el resultado de un proceso de análisis que contempló distintas alternativas para sostener la producción, aunque finalmente concluyeron que el contexto industrial no permitía mantener la actividad.
En el comunicado, la compañía atribuyó el cierre al incremento de los costos, la pérdida de competitividad y la sostenida caída del consumo, factores que, según indicaron, afectaron seriamente la sustentabilidad del proyecto.
“La decisión no ha sido fácil ni apresurada”, expresaron desde la firma, al tiempo que remarcaron que realizaron todos los esfuerzos posibles para adaptarse a las condiciones económicas actuales antes de resolver el cierre definitivo.
La paralización de la planta afecta de manera directa a unas 50 familias de Balcarce, cuya economía dependía de la actividad de la empresa.
Bajo la consigna “50 familias en la calle. La crisis golpea a Balcarce”, diferentes espacios de trabajadores advirtieron sobre el impacto que la caída de la empresa tendrá en la economía local y en un mercado laboral cada vez más restringido.
Finca Balcarce se había consolidado durante la última década como una empresa especializada en la elaboración de papas supercongeladas, abasteciendo al mercado interno con productos obtenidos a partir de producción agrícola propia y procesos de industrialización desarrollados en la región.
El cierre se suma a la serie de dificultades que vienen atravesando distintas industrias alimenticias y manufactureras, afectadas por la retracción del consumo interno, el incremento de los costos de producción y un escenario económico que continúa generando incertidumbre para la inversión y el sostenimiento del empleo.
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