Las medidas de fuerza no cesan y el descontento de los afiliados al PAMI cada vez es mayor. Hoy el paro también será de 7 a 14, con atención reducida
El reclamo comenzó hace tres semanas tras el despido de un trabajador del área contable, Omar Nisiche, separado de su cargo hace casi un mes y medio.
Ayer, largas colas de afiliados se formaron frente a los pocos mostradores en los que había personal trabajando y, pese a que no hubo ninguna clase de disturbios durante la jornada, se podía observar a los jubilados muy molestos por la lenta atención. “Yo vengo a hacer autorizar una receta para poder comprar un medicamento. No es gran trámite y sin embargo tengo que esperar mucho tiempo acá, estoy desde muy temprano”, dijo Elsa, una señora que esperaba ser atendida. Rubén, otro jubilado, señaló: “Nos dicen que esto forma parte de un reclamo por una injusticia... y yo me pregunto, ¿acaso es justo que nosotros tengamos que estar acá esperando de esta forma? Ni siquiera tenemos la seguridad de que nos vayan a atender”.
Mientras tanto, el resto de los trabajadores estaban reunidos en una asamblea en el piso de arriba, “para no interrumpir a quienes sí estaban trabajando”, según dijo Luis Aguirre, delegado de los trabajadores y del gremio UTI.
Respecto a la información que circuló por estos días en los medios de prensa locales que afirmaba que el juez federal Leonardo Bavio dictó una medida cautelar que garantizaba la atención a los jubilados, dijo: “A mí jamás me llegó ninguna notificación. Sospecho que esa sea una información falsa”, denunció el gremialista en diálogo con El Tribuno. “De todas maneras, sí se está prestando atención a los afiliados”, aseguró, y agregó luego que confía en que se llegue a una pronta resolución del problema y que, finalmente, se reincorpore a Nisiche. “Es muy probable que se llegue a una conciliación porque intervendrá el Ministerio de Trabajo”, dijo.
Comentá la nota