Pasadas las elecciones de Suteba y Udocba, el Ejecutivo busca cerrar cuanto antes el conflicto docente, pero quiere evitar un nuevo fracaso público de las paritarias, por lo que optó por demorar una convocatoria formal y avanzar con las reuniones reservadas.
El Gobierno y los gremios docentes bonaerenses iniciaron en las últimas horas los contactos informales para intentar acercar posiciones en torno al conflicto salarial del sector, y por el momento se demora un llamado oficial a paritarias.
De las conversaciones intervienen las primeras líneas del gobierno de María Eugenia Vidal y los secretarios generales de los gremios. Buscan acercar posiciones para llegar a las reuniones formales con un número que permita cerrar el conflicto, aunque por el momento las posiciones alejadas.
Pasadas las elecciones de Suteba y Udocba, el Ejecutivo busca cerrar cuanto antes el conflicto docente, pero quiere evitar un nuevo fracaso público de las paritarias, por lo que optó por demorar una convocatoria formal y avanzar con las reuniones reservadas.
En el último encuentro oficial, realizado el 2 de mayo, los gremios docentes rechazaron una propuesta de incremento salarial del 20% en dos tramos, 11% en abril y 9% en septiembre, con cláusula gatillo por inflación e incremento de 750 a 1.500 pesos en la suma no remunerativa por cargo como compensación de la pérdida del poder adquisitivo de 2016, con un máximo de 2.500 pesos.
En este marco, el Frente de Unidad Docente (FUD) reclamó a Vidal una convocatoria “urgente” para abordar “resoluciones en la cuestión salarial y en las condiciones laborales”, al tiempo que amenazó con “profundizar las medidas de fuerza” en caso de no ser convocados a la brevedad.

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