Aseguran que el proyecto enviado al Concejo Deliberante de actualización tarifaria no les asegura la fuente de trabajo. Las tres plantas siguen atendiendo con horario reducido y todos los trabajadores fueron notificados con un preaviso laboral.
Y al problema del atraso en el costo del servicio se le suma las derivaciones de las sucesivas prórrogas que el municipio firmó con las empresas y de que quedaran truncado los intentos de licitación iniciados por el ex intendente Daniel Giacomino. Es por ello que actualmente las tres plantas funcionan con permisos precarios por lo que desde hace años no se realizan nuevas inversiones.
Justamente para contrarrestar esta situación y llevar calma a los trabajadores, el Ejecutivo envió la semana pasada un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante estableciendo una suba en la tarifa y convocando a un nuevo llamado a licitación 60 días después de sancionada la norma. Mientras tanto, desde el radicalismo indicaron que se renovarán las prórrogas en los contratos con todas las prestatarias.
No obstante, los empleados informaron que no hubo cambios en la modalidad de trabajo y manifestaron su inquietud respecto a lo que pueda suceder después del 15 de diciembre cuando venza el plazo de la relación contractual con las empresas. Así lo informó Genaro Fassano, supervisor de la planta Japón: “Desde hace meses vivimos con un estrés terrible, estamos preavisados por lo que muchos salen de la planta y se van a buscar otro trabajo porque el escenario es de total incertidumbre. Nosotros le pedimos a los funcionarios que nos garanticen por escrito la continuidad laboral, porque para la nueva licitación aún falta mucho”. Para Fassano, el proyecto enviado al Concejo “no es garantía para las fuentes de trabajo”, y agregó: “En los pliegos (los de la gestión de Giacomino) se obliga a la nuevas prestatarias a absorber el personal, pero para eso falta muchísimo”.

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