Los empleados legislativos, nucleados en APEL, denunciaron “presión o apriete” por parte de la presidente de la Cámara de Diputados, luego de recibir una nota que solicitaba el listado de los trabajadores en huelga y pidiendo el levantamiento de la medida para continuar el diálogo.
Los trabajadores consideran que la “imposición es una presión o apriete inadmisible en tiempos democráticos”.
Y agregan que seguirán dispuestos al diálogo con las autoridades “pero firmes en nuestro legal, digno y justo reclamo laboral”.
La nota que envió Mazzarino – y que provocó la reacción del gremio – se dirige al secretario general del sindicato y le pide que remita “conforme a la legislación vigente” el listado del personal adherido a la medida.
A su vez, la titular de la cámara baja insiste en que “el diálogo está abierto y a su disposición”, si se levanta el paro.
Los trabajadores legislativos iniciaron esta semana un paro en reclamo de un incremento salarial que solicitan desde hace tiempo pero aún no recibieron respuestas.
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