El debate está en torno a la reincorporación de diez trabajadores cesanteados. La Comuna expresó que resolvió el pase a planta de los contratados con más de 5 años de antigüedad y el pago de un plus para fin de año. ATE acordó retirar bombos, pero no las carpas.
En una reunión mantenida ayer al mediodía en la sede platense del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, las partes en conflicto pudieron abrir un diálogo que estaba roto hacía mucho tiempo.
De parte del Municipio de Quilmes participaron los secretarios de Gobierno y Legal y Técnico, Raúl Oviedo y Di Giuseppe, respectivamente. De ATE, sus dirigentes con Selva Guillén y Pablo Simonetti a la cabeza.
"Por primera vez en cinco años pudimos hablar con Oviedo; ni le conocíamos la voz", comenzó Simonetti , en diálogo con PERSPECTIVA SUR. "Desde el comienzo Di Giuseppe tuvo una posición muy conciliadora, no así Oviedo, quien apenas comenzamos a hablar quiso dar por cerrado el diálogo, al señalar que la reincorporación de los diez cesanteados era un resorte exclusivo del Intendente".
"Entonces nosotros le dijimos que para comenzar a hablar, tenemos que hacerlo sobre la base de la reincorporación de esos 10 trabajadores, porque son diez familias que no pueden quedar en la calle, sin pan. Nos manifestamos inflexibles en este punto, y le dijimos que si no van a reincorporarlos, que sepan que ATE va a estar haciendo un acampe hasta Navidad. Recién ahí Oviedo empezó a aflojar su posición".

Comentá la nota